Hay momentos en la historia de un club en los que una decisión lo cambia todo. Para el Jimbee Cartagena, ese punto de inflexión tiene nombre propio: Duda. Desde su llegada al banquillo en 2019, el técnico brasileño no solo asumió el mando de un equipo ambicioso, sino la responsabilidad de transformar una idea en una realidad ganadora. Hoy, tras la conquista de la Supercopa ante Palma Futsal, su figura ya no se mide en expectativas, sino en títulos y legado.
Duda llegó con un currículum que imponía respeto. Campeón de todo, referencia absoluta del fútbol sala europeo. Pero lejos de apoyarse en el pasado, entendió que Cartagena necesitaba algo más profundo: estructura, identidad y tiempo. Su primer gran logro fue sentar las bases de un proyecto sólido, reconocible en la pista y fiable en los momentos decisivos.
Con él, el Jimbee dejó de ser un equipo en crecimiento para convertirse en un bloque competitivo, incómodo para cualquiera, con una personalidad clara: orden táctico, compromiso defensivo, intensidad y una fe absoluta en el colectivo. No había atajos. Cada temporada era un paso más hacia algo mayor.
Ese camino encontró su recompensa definitiva en la Liga 2023/24, el primer gran título nacional de la historia del club, una conquista que confirmó que el Jimbee ya estaba preparado para mirar a los grandes sin complejos. Lejos de conformarse, el equipo de Duda dió un paso más y revalidó el campeonato liguero el curso pasado, consolidándose como una referencia del fútbol sala español.
A ese éxito se sumaron las Supercopas de España, levantadas en tres ocasiones, la última este domingo frente a Palma Futsal. El palmarés se completa con un histórico bronce en la UEFA Futsal Champions League, que confirmó al Jimbee Cartagena como un proyecto también respetado en Europa.
Pero si algo define al técnico brasileño es que sus equipos trascienden los títulos. Ha hecho crecer a jugadores, ha reforzado la identidad del club y ha convertido el Palacio en un escenario acostumbrado a las grandes noches. Ha cambiado la mentalidad del Jimbee Cartagena para siempre. Hoy, el club es campeón. Hoy, el Jimbee es un equipo respetado, admirado y temido. Y detrás de todo ello está la figura serena de un entrenador que entendió que ganar no es un destino, sino un proceso. No solo ha llevado copas a Cartagena: ha construido una era.
Y lo mejor para la entidad es que este camino no tiene fecha de caducidad cercana. Duda renovó recientemente su compromiso con el club hasta 2030, una muestra de confianza mutua y de visión a largo plazo. Una garantía de estabilidad en el banquillo y la certeza de que el proyecto campeón tiene continuidad, liderazgo y rumbo claro. En Cartagena hay entrenador para rato… y sueños aún por cumplir.

















































