El UCAM Murcia selló su clasificación para los cuartos de final de la FIBA Europe Cup tras imponerse al Falco Vulcano Szombathely, cumpliendo así el objetivo europeo y confirmando su presencia entre los ocho mejores del torneo. Sin embargo, el billete no llegó acompañado de una actuación plenamente convincente. El equipo volvió a mostrar dos caras muy distintas, en una línea similar a lo ya visto recientemente ante Zaragoza, momentos de gran nivel competitivo y otros de desconexión que generan inquietud.
Durante el primer tiempo, el conjunto universitario exhibió una versión sólida, intensa en defensa y rebote con buen ritmo ofensivo, llegando a manejar ventaja cómoda de hasta 15 puntos en el marcador antes del descanso. No obstante, esas sensaciones positivas se diluyeron en el tercer cuarto, dando paso a errores no forzados, falta de continuidad y cierta fragilidad colectiva, lo que permitió al Falco mantenerse con vida más tiempo del esperado y exigir al UCAM hasta los instantes finales.
Más allá del pase europeo, el partido deja lecturas importantes de cara a lo que viene. El calendario no da tregua y este domingo el equipo de Sito Alonso afrontará una nueva prueba de máxima exigencia frente a Unicaja, un duelo que servirá para medir el verdadero estado del equipo y comprobar si esas dudas pueden corregirse a corto plazo.
Kelan Martin, la nota más positiva
En el apartado individual, Kelan Martin fue una de las mejores noticias de la noche. El alero firmó una actuación muy completa, liderando al equipo en valoración (14) con 15 puntos (5/10 TC) y mostrando una versión agresiva, decidida y con confianza. Martin asumió responsabilidades en los momentos más espesos del ataque murciano, aportando puntos, energía y buena lectura de juego. Su rendimiento no solo fue clave para sostener al equipo, sino que refuerza su importancia dentro de la rotación en un tramo de la temporada donde el UCAM necesita referentes claros.

















































