La situación defensiva del conjunto grana sigue siendo motivo de seria preocupación. A día de hoy, el equipo afronta un escenario límite en una línea que continúa claramente mermada, sin que desde la comisión deportiva se haya dado aún el paso definitivo para reforzar una posición que clama auxilio… y que tiene visiblemente desesperado al propio Colunga.
Bajas, plazos largos y mucha incertidumbre
Con Saveljich dado de baja y la salida de Andrés López confirmada, el panorama actual se presenta así. El canterano Héctor Pérez todavía deberá esperar varias semanas más antes de poder reaparecer. A esto se le suma el caso de Antxón Jaso, que se ha vuelto a romper como confirmó el técnico grana en la rueda de prensa posterior al encuentro frente al Algeciras, pendiente aún de pruebas que determinen el alcance de sus molestias, mientras que Alberto González, el jugador que parecía más próximo a regresar, no estará disponible, hasta dentro de dos semanas, como mínimo. Un cúmulo de ausencias que deja a la zaga en una situación muy comprometida y obliga al cuerpo técnico a buscar soluciones de emergencia jornada tras jornada.
Regresos parciales para Teruel
Las pocas noticias positivas llegan en forma de regresos. Jorge Mier ha vuelto con buenas sensaciones y todo apunta a que podría contar como un central más para el próximo compromiso en Teruel, con la vuelta de Cristo Romero tras sanción que aliviaría mínimamente una defensa en cuadro para un duelo que se presenta exigente en tierras aragonesas. Sin embargo, estos regresos no ocultan la fragilidad del fondo de armario en la retaguardia.
Piezas justas y desgaste evidente
Actualmente, las opciones reales se reducen a Óscar Gil, recién incorporado y que terminó muy castigado físicamente en el último encuentro frente al Algeciras, y al canterano Jorge Sánchez, que está asumiendo responsabilidades en un contexto nada sencillo. Demasiado poco para una categoría que no perdona errores y exige solidez atrás, especialmente en partidos de alta exigencia competitiva.
El mercado, en punto muerto
Pese a la urgencia evidente, la comisión deportiva grana no termina de lanzarse al mercado para reforzar la defensa. Una inacción que empieza a generar inquietud tanto en el entorno como en el propio banquillo, consciente de que cualquier nuevo contratiempo puede dejar al equipo sin alternativas reales. Con el calendario avanzando y los problemas en el verde acumulándose, la defensa sigue siendo el gran quebradero de cabeza del equipo. Y mientras no lleguen refuerzos, cada partido será un ejercicio de supervivencia atrás.

















































