UCAM Murcia atraviesa una pequeña crisis de resultados lejos del Palacio con un patrón que se repite en sus últimas derrotas: las desconexiones en los segundos tiempos. Un problema que se ha evidenciado en los recientes encuentros donde el equipo dirigido por Sito Alonso mandaba al descanso, pero acabó cediendo tras perder solidez e intensidad después del paso por vestuarios.
Los números reflejan con claridad esta tendencia negativa. En los partidos frente a Gran Canaria, Bilbao, Zaragoza y Unicaja, el conjunto universitario ha encajado 181 puntos en las segundas partes, por 146 anotados, es decir, una diferencia de -35. Un balance que explica en gran medida la dificultad del equipo para cerrar encuentros y sostener el nivel competitivo mostrado en los primeros veinte minutos.
Especialmente significativo es lo ocurrido en las tres salidas más recientes —Gran Canaria, Bilbao y Málaga—, donde UCAM se marchaba al descanso en todas ellas por delante en el marcador e incluso llegó a dominar con claridad en alguno de ellos, como el del pasado domingo frente a los malagueños. Sin embargo, tras la reanudación, el equipo fue perdiendo fluidez ofensiva y consistencia defensiva, permitiendo a sus rivales crecer con el paso de los minutos hasta acabar llevándose el gato al agua. La única victoria de los cuatro partidos ligueros disputados en este inicio de año, llegó frente a Zaragoza la anterior semana, donde el equipo casi deja escapar una ventaja de hasta 24 puntos obtenida al final del tercer cuarto.
En competición europea se repitió el mismo patrón en la pista del Falco Szombathely. Tras mandar por 15 de diferencia (34-49) al término del segundo cuarto, los húngaros remontaron y llegaron a colocarse por delante en el último, cerrándose la victoria para los murcianos en los instantes finales con mucha tensión. El propio Sito Alonso reconoció este problema tras la derrota en el Martín Carpena, poniendo el foco en el rendimiento tras los primeros 20 minutos. “Nos cuesta a veces en el tercer cuarto compartir la pelota de la misma forma”, admitió el técnico, señalando uno de los aspectos que están condicionando el rendimiento del equipo y que ayuda a explicar esta mini crisis de resultados a domicilio.

















































