No hay margen para más dudas. El Real Murcia se desplaza este domingo a tierras aragonesas para medirse al CD Teruel (12:00 h) en un duelo que ha pasado de ser una oportunidad de asalto al liderato a convertirse en una auténtica reválida. Tras encadenar dos derrotas seguidas que han sacado al conjunto grana de los puestos de privilegio, la visita a Pinilla se antoja crucial para no dejar que el nerviosismo se instale definitivamente en la Nueva Condomina.
Un duelo directo por la zona noble
El panorama clasificatorio le ha dado un toque de dramatismo al encuentro. Los pimentoneros llegan con 30 puntos, justo por detrás de un Algeciras que marca la frontera del play-off. El problema es que el rival de mañana, el CD Teruel, es octavo con 29 puntos. Una derrota en tierras turolenses no solo supondría el tercer traspié seguido, sino que implicaría que los locales adelantaran a los granas en la tabla, agravando la sensación de caída libre.
El «rompecabezas» de Colunga: Bajas sensibles
No lo tendrá fácil Adrián Colunga para confeccionar el once. La enfermería ha castigado al equipo en el peor momento. Alberto cumplirá sanción, aparte de su lesión, que deja un hueco difícil de tapar en el esquema defensivo. A él se unen las ausencias confirmadas de Héctor y Antxón, que siguen recuperándose de sus respectivas dolencias, y el guardameta Piñeiro.
La nota de esperanza la ponen Cristo Romero, que regresa tras cumplir su partido de sanción y dará aire al carril izquierdo, Moyita y Bustos. El primero parece que entrará en la convocatoria, aunque su falta de ritmo competitivo podría dejarlo de inicio en el banquillo. Por su parte, Bustos es la gran duda; Colunga fue claro en rueda de prensa: «Solo jugará si está al cien por cien». Con este panorama, el técnico asturiano tendrá que tirar de fondo de armario para presentar un equipo competitivo en un campo siempre complicado.
Un rival rocoso y un precedente gris
El Teruel no es un equipo que regale nada. Ya en la primera vuelta, en el Enrique Roca, ambos conjuntos firmaron un 0-0 espeso en el que las defensas se impusieron a los ataques. Los aragoneses llegan con la moral alta y sabiendo que ganar al Murcia les daría una dimensión nueva en la liga.
El Real Murcia necesita recuperar la solidez defensiva que le hizo fuerte a principio de temporada y, sobre todo, recuperar el olfato goleador de sus hombres de arriba, que parecen haber perdido la pólvora en este arranque de 2026. Mañana, bajo el frío de Teruel, el Murcia se juega algo más que tres puntos, recuperar el crédito perdido.




















































