De primeras se pudo ver como Robinson Idehen llegó tarde a la defensa y eso hizo que Nicolau anotase debajo del aro. Nada más perder el balón el Caesa, el pívot albinegro hizo su primera falta en la que el propio Nicolau anotó dos tiros libres. Sediq Garuba también fue a la línea de tiros libres, pero solo anotó uno de ellos para colocar el 1-4.
El Gipuzkoa Basket, liderado desde el primer momento por Nicolau, consiguió su primera gran ventaja con un +10 (4-14) y supo neutralizar los intentos de penetración de los jugadores de un Caesa Cartagena que tras el primer cuarto encajó hasta 25 puntos y metió solo 10. En lo que a tiros de campo se refiere, solo anotaron 3-18.
Garuba y Zubizarreta fueron los primeros jugadores en ver el aro en el segundo cuarto. Para intentar levantar un poco el ánimo, Webster enchufó varios lanzamientos de tres. Sin embargo, el Gipuzkoa Basket no daba ningún tipo de tregua y tras una canasta de Ansorregi, su diferencia rebasaba ya el doble de puntos (19-38).
La sangría del equipo de Félix Alonso era tal que al descanso ya había encajado 50 puntos y las sensaciones que había dejado sobre la pista eran muy malas, más aún cuando las estadísticas reflejaban un 2-14 en tiros dentro de la zona.
Los dos primeros puntos del tercer cuarto los firmó Webster con un tiro a una mano. Por parte del Gipuzkoa Basket fue Nicolau en estrenar la anotación de los suyos gracias a dos tiros libres. Unos instantes después el número doce del GBCrealizó un mate espectacular en la cara de Polynice. A pesar de enlazar un par de buenas acciones, el Caesa Cartagenatenía una losa de 20 puntos que levantar en el último cuarto (46-66).
En el último cuarto no hubo emoción alguna. El Gipuzkoa Basket dejó que el reloj de partido se consumiese poco a poco y no tuvo apenas dificultades para sumar en ataque. Al sonar la bocina final, el conjunto donostiarra se adjudicó la victoria en la Ciudad Trimilenaria por 64-84.



















































