El FC Cartagena respira un aire de máxima preocupación tras lo sucedido en el encuentro amistoso frente al Águilas FC. Lo que debía ser una prueba para mantener el ritmo competitivo se ha convertido en otro posible quebradero de cabeza para el cuerpo técnico. Kevin Sánchez ha tenido que abandonar el césped con signos evidentes de dolor.
El encuentro se organizó de forma improvisada para paliar el vacío en el calendario de ambos conjuntos debido al aplazamiento de sus respectivos compromisos ligueros por las amenazas del temporal. El Efesé debería haberse visto las caras con el Sevilla Atlético y el Águilas, actual líder del Grupo IV de Segunda Federación, tenía pendiente su duelo contra el Recreativo de Huelva.
Corría la primera mitad cuando el atacante burgalés sufrió un fuerte choque que lo dejó tendido sobre el verde. Tras ser atendido por los servicios médicos, Kevin Sánchez pidió el cambio de inmediato, incapaz de ocultar su frustración. Las imágenes no son halagüeñas, pues el jugador abandonó el campo sin poder apoyar el tobillo diestro, lo que sugiere una posible afectación de ligamentos a falta de pruebas oficiales.
La baja de Kevin llegaría en el momento más inoportuno. Aunque el burgalés atravesaba un tramo de rendimiento algo irregular, sigue siendo una pieza clave en el esquema ofensivo del equipo. Con la ventana de fichajes clausurada, el club no tiene margen de maniobra para buscar un sustituto de garantías si se confirma una lesión de larga duración. La entidad no atraviesa su mejor momento ni en los resultados de «el verde» ni en la gestión externa, y perder a uno de sus referentes ofensivos es el último clavo en un mes de febrero que se antoja cuesta arriba.



















































