El fútbol tiene caprichos y el calendario, a veces, juega malas pasadas. El Real Murcia ha vivido este fin de semana una jornada de «transistores» y dientes largos. Sin vestirse de corto por el aplazamiento de su envite ante el Marbella, el conjunto pimentonero ha sido testigo pasivo de una jornada que podría haber sido de oro para sus aspiraciones clasificatorias.
Una jornada propicia que se escapa
La clasificación se ha comprimido en la zona noble, pero el Murcia no ha podido sacar tajada. El líder, el CE Sabadell, ha mostrado su faceta más humana concediendo su segunda derrota de la temporada, un tropiezo que abría la puerta a recortar distancias de forma drástica. Tampoco le fue mejor a sus inmediatos perseguidores; el Atlético de Madrid B no pasó del empate, mismo resultado que cosecharon CE Europa y Algeciras, inquilinos de la zona de playoff al inicio de la jornada.
Matemáticamente, los tres puntos ante el Marbella habrían supuesto un golpe sobre la mesa, catapultando al Murcia en la tabla y metiendo presión directa a la zona noble. Sin embargo, el balón no rodó y la oportunidad quedó en el limbo, a la espera de encontrar una nueva fecha en el calendario.
La enfermería no da tregua a Colunga
Si desde la óptica clasificatoria el parón deja un sabor agridulce, desde la perspectiva técnica se antojaba como un mal menor, con tiempo extra para vaciar la enfermería. Sin embargo, la realidad en la Nueva Condomina es tozuda. El descanso obligado no ha servido para solucionar el mayor quebradero de cabeza de Adrián Colunga: la defensa.
De cara al exigente compromiso del próximo domingo frente al Alcorcón, el técnico asturiano tendrá que volver a hacer ingeniería táctica. Las noticias no son alentadoras. Héctor Pérez y Jon García continúan con sus respectivos procesos de recuperación y están descartados.
La mayor decepción, no obstante, recae sobre la figura de Alberto González. El central, que se perfilaba como la gran esperanza para reforzar la zaga esta semana y parecía el más cercano a recibir el alta competitiva, ha visto frenada su progresión. Salvo giro dramático de los acontecimientos, no llegará a tiempo para visitar al conjunto madrileño.
Así las cosas, el Real Murcia regresará a la competición el domingo con la única novedad de Juanto Ortuño en ataque, recién incorporado el último día de mercado invernal, y la necesidad imperiosa de sumar, pero con la retaguardia bajo mínimos y la sensación de que este fin de semana, incluso sin jugar, se escapó un tren importante.


















































