La resolución, que busca encajar las piezas en un calendario ya de por sí exigente, ha deparado suertes dispares para los dos representantes regionales, obligando a sus cuerpos técnicos a replanificar las cargas físicas de cara a un mes decisivo.
El FC Cartagena, sin respiro tras el derbi
El conjunto albinegro será el primero en ponerse al día, y lo hará en el escenario más complejo posible. La RFEF ha fijado el duelo ante el Sevilla Atlético para el miércoles 25 de febrero a las 20:00 horas en el Cartagonova. Esta fecha coloca al equipo en una situación de máxima exigencia física, ya que el encuentro se disputará apenas 72 horas después del derbi regional frente al Real Murcia, previsto para el domingo 22.
Este señalamiento dibuja una «semana trampa» para el Efesé. La plantilla deberá afrontar el desgaste emocional y físico del duelo de máxima rivalidad y, sin tiempo apenas para la recuperación, recibir a un filial hispalense que destaca por su ritmo alto de juego. La rotación de efectivos será clave para que el equipo no pague el esfuerzo del clásico en este compromiso intersemanal.
El Real Murcia gana tiempo, pero comprime su marzo
Por su parte, el Real Murcia ha logrado un margen de maniobra mayor a corto plazo. Su enfrentamiento ante el Marbella FC ha sido programado para el miércoles 11 de marzo a las 19:00 horas en el Enrique Roca. Esta decisión permite a los granas centrar todos sus esfuerzos inmediatos en la preparación del derbi el día 22, sin la distracción de tener que jugar entre semana inatmeditamente después.
Sin embargo, esta tregua actual se convertirá en una «cuesta de marzo». Al trasladar el partido a la segunda semana del mes siguiente, el equipo pimentonero encadenará tres encuentros en siete días en un tramo de la temporada donde las piernas comienzan a pesar. Aunque evita la congestión inmediata del derbi, el cuerpo técnico deberá gestionar con precisión los minutos para no llegar fundidos a la recta final.