Los de Sergi Guilló encaran su segundo test de pretemporada con la necesidad de seguir sumando rodaje táctico y volver a tirar de inventiva en la punta de ataque por las bajas de Flakus y Ortuño
Tras completar una intensa semana de trabajo en las instalaciones de Pinatar Arena desde el pasado martes, el Real Murcia afronta en este mismo escenario (19:00h) su segundo ensayo de la pretemporada. El rival será un Eldense recién ascendido a Segunda División como campeón del Grupo 2 de Primera RFEF. Sin duda, una prueba de nivel exigente para evaluar el punto exacto en el que se encuentra el proyecto grana.
El principal objetivo para los de Sergi Guilló sigue siendo afianzar conceptos tácticos y acumular fondo físico en las piernas. Sin embargo, el técnico ilicitano tendrá que volver a lidiar con un rompecabezas en la parcela ofensiva. Al igual que ocurriera en el primer test frente al Port Vale, el conjunto pimentonero saltará al césped sin un delantero centro del primer equipo. Tanto David Flakus como Juanto Ortuño continúan con sus respectivos procesos de recuperación y, aunque los plazos indican que llegarán muy justos al arranque liguero, la prudencia manda en la enfermería.
Ante este panorama, Guilló se verá obligado a repetir el mismo plan: alterar la posición natural del extremo Alejandro Meca para situarlo como referencia en el ataque, y dar paso en la segunda mitad al joven Mathieu Seyram. Mientras tanto, la dirección deportiva de la entidad sigue rastreando activamente el mercado en busca de ese ariete ansiado que termine de cerrar la plantilla.
Será, por tanto, un examen de altura en San Pedro del Pinatar para medir sensaciones, comprobar la adaptabilidad del grupo y seguir engranando las piezas del nuevo Real Murcia ante un rival de categoría superior.



















































