No hay descanso para el rey. Carlos Alcaraz ultima estos días los detalles de su puesta a punto en su academia, antes de emprender el vuelo hacia Estados Unidos. El murciano, que atraviesa un inicio de temporada 2026 arrollador, cruzará el charco este fin de semana con un objetivo claro: reinar en el bautizado como «Sunshine Double».
Tras levantar el trofeo en el ATP 500 de Doha hace apenas unos días —donde barrió a Arthur Fils en la final—, Alcaraz ha regresado a casa para recargar pilas y adaptar su tenis a las exigencias de la pista dura estadounidense. Bajo la atenta mirada de su equipo, el de El Palmar ha priorizado la recuperación física y sesiones de intensidad específica para llegar en plenitud a la doble cita de los Masters 1000 de Indian Wells y Miami.
Un trono blindado
La situación de Alcaraz en el circuito es de un dominio absoluto. Con 13.550 puntos en su casillero, el español ha logrado abrir una brecha de más de 3.000 puntos sobre su perseguidor más inmediato, el italiano Jannik Sinner. Este colchón le permite afrontar la gira estadounidense con la tranquilidad de saber que su número uno no corre peligro inmediato, aunque su ambición no entiende de matemáticas.
La reconquista de América
La primera parada será el Indian Wells Tennis Garden, un torneo que arrancará el próximo 4 de marzo y donde Alcaraz ya sabe lo que es tocar el cielo. Posteriormente, la expedición se trasladará a Florida para el Abierto de Miami, completando así un mes de marzo que suele marcar el termómetro de la temporada antes de que la tierra batida europea entre en escena.
El murciano viajará este sábado con la maleta llena de ilusión y un tenis que, hoy por hoy, parece no tener techo. Con el título del Open de Australia y Doha ya en sus vitrinas de 2026, el «planeta Alcaraz» se prepara para una nueva exhibición de fuerza en suelo americano.



















































