Curro Torres lo tiene claro: en el Real Murcia, el esfuerzo se da por descontado, pero el éxito reside en los detalles. En la previa del choque ante el Villarreal B, el preparador grana ha querido despojar a los suyos de cualquier exceso de confianza derivado de la historia del club. «Con la camiseta no se gana», sentenció de forma tajante, recordando que la exigencia de la entidad obliga a sumar algo más que nombres sobre el césped.
Más allá del trabajo: El peso de los «aspectos»
Para Torres, el equipo no sufre un déficit de ganas, sino de precisión. «No es un problema de trabajo ni de actitud, sino de aspectos», explicó el técnico, haciendo referencia a esos matices tácticos y de concentración que deciden los partidos en categorías tan igualadas. Ante un rival joven y con «buena dinámica» como el filial amarillo, cualquier desajuste puede ser letal.
Fiel a su identidad táctica, Curro Torres dejó claro que el Real Murcia no negociará su ADN sobre el césped, apostando por un equipo que sea protagonista a través de la posesión: «Queremos tener el balón», afirmó con rotundidad. El técnico subrayó la versatilidad de su plantel, asegurando contar con perfiles capaces tanto de «transitar» con velocidad como de madurar «posesiones largas» según lo requiera el guion del partido. Todo este esquema se sustenta, según el preparador grana, en una plantilla que hace gala de su «personalidad e intensidad», ingredientes que considera innegociables para mantener el nivel competitivo que exige la categoría
Un once definido y una identidad clara
A pesar de las dudas externas, el entrenador asegura tener las ideas muy perfiladas para el domingo. «Tengo al 90-95% el once claro», afirmó, aunque dejó la puerta abierta a la competitividad interna que tanto le gusta fomentar: «Necesito la mejor versión de cada uno; que me lo pongan difícil para elegir».




















































