El fútbol regional vive este domingo uno de sus capítulos más tensos y apasionantes. El Real Murcia y el FC Cartagena llegan al derbi, declarado de alto riesgo, lo que implicará un refuerzo en la seguridad tanto fuera como dentro del verde, con realidades anímicas opuestas pero con una situación matemática idéntica, ambos empatados a 31 puntos. Lo que hace meses parecía una lucha por la zona noble, hoy se ha convertido en una batalla en el alambre. Una victoria permitiría a cualquiera de los dos reengancharse al tren del playoff, mientras que una derrota encendería las alarmas, acercando peligrosamente al perdedor a los puestos de descenso.
Un Real Murcia en horas bajas y en cuadro
La situación del conjunto grana es la que más preocupa en la capital del Segura. El equipo dirigido por Colunga ha sufrido una metamorfosis preocupante. Si aquel equipo que asaltó el Cartagonova en diciembre era uno de los conjuntos más en forma de la categoría, la versión actual acumula cinco partidos consecutivos sin conocer la victoria. La dinámica negativa se agravó tras la última derrota frente al Alcorcón, un encuentro que ha dejado secuelas devastadoras para la confección del once titular.
La enfermería y las sanciones han dejado al Real Murcia con una defensa de circunstancias. Colunga no podrá contar con Gazzaniga (expulsado la pasada jornada) ni con David Vicente (acumulación de tarjetas). A estas bajas se suma la dramática situación de la zaga central y la medular. Moyita ha vuelto a recaer de sus problemas físicos, uniéndose a las ausencias de Héctor Pérez, Alberto González y Jon García. Ante este panorama desolador, a priori, la única novedad confirmada será la entrada de Mier para cubrir el hueco en el lateral.
El Efesé: entre la reacción y la incertidumbre en el banquillo
Por su parte, el FC Cartagena aterriza en el Enrique Roca con un aire renovado tras lograr su primera victoria de este 2026 frente al colista. Ese triunfo ha servido de bálsamo, pero la gran incógnita reside en quién se sentará en el banquillo visitante.
La duda planea sobre la figura del técnico que se va a hacer cargo del equipo tras la imposibilidad de que finalmente sea Federico Arias, el cual se anunció el domingo, pero tras unos problemas burocráticos con su ficha, ha resultado que no podrá entrenar en la RFEF. En caso de no encontrar una nueva opción próximamente, la responsabilidad recaerá nuevamente sobre Raúl Guillén, el hombre de la casa que logró reactivar al equipo frente al Marbella y que buscará dar el golpe definitivo en territorio rival.
Un duelo abierto y sin favorito claro
Con las espadas en todo lo alto, se presenta un derbi más igualado y abierto que nunca. El Real Murcia apelará al factor campo y al orgullo herido para frenar su caída libre, mientras que el Cartagena intentará aprovechar la fragilidad defensiva de su rival para consolidar su recuperación.
Más allá de la rivalidad histórica, lo que está en juego este domingo a partir de las 18:15h son algo más que tres puntos. Es la tranquilidad o el inicio de una crisis con final incierto.



















































