Una de las claves de la actual situación deportiva del Real Murcia fue el nefasto inicio de temporada protagonizado por el extécnico pimentonero Joseba Etxeberria. Con el vasco se fueron perdiendo puntos, hasta ocupar el último puesto de la clasificación del grupo II de Primera RFEF. El proyecto explotó con la salida del técnico y la marcha del director deportivo, Asier Goiria. Así, Adrián Colunga ascendió desde el filial grana y con él una excelente dinámica de resultados, con cinco victorias y un empate de forma consecutiva.
La eficacia había mejorado y el equipo fue poco a poco escalando en la tabla hasta colarse en zona de playoff. Pero, la pasada jornada, tras caer ante el Algeciras CF, salió de la zona que da permiso a pelear por el retorno al fútbol profesional y confirmó la primera crisis con el entrenador asturiano en el banquillo: uno de nueve puntos posibles.
Ante Hércules CF, UD Ibiza y Algeciras CF, que también quieren estar entre los cinco primeros, el Real Murcia solo ha marcado un gol y ha recibido cinco. El escaso bagaje no se debió a no gozar de oportunidades, sí de fallarlas en momentos clave en cada uno de los compromisos.
En Nueva Condomina, en el duelo ante el Hércules CF, Bustos adelantó a los granas en la primera llegada. En el añadido, con 1-1, Joel Jorquera, que debutaba, y Juan Carlos Real, tuvieron dos claras oportunidades.
Las dos derrotas, ante UD Ibiza y Algeciras CF, pudieron tener un resultado diferente si Flakus hubiese convertido las claras ocasiones de las que dispuso con el marcador de empate a cero en ambos partidos. En Can Misses Jorquera lo dejó mano a mano con Ramón Juan, al que superó pero la defensa despejó cuando el baló se dirigía a portería.
En Ibiza tampoco acertó Pedro Benito con un remate de cabeza al filo del descanso para poner la igualada, ni Víctor Narro para reducir distancias nada más saltar al terreno de juego.

















































