El Fútbol Club Cartagena ha puesto fin a un problema que amenazaba con paralizar su proyecto deportivo en plena temporada. La entidad albinegra, ahora bajo nueva propiedad con Alejandro Arribas, ha saldado las deudas pendientes con la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) que impedían la inscripción de nuevos jugadores, logrando así levantar el bloqueo federativo que pesaba sobre el club. Gracias a este acuerdo —que incluye el pago o fraccionamiento de las cantidades reclamadas por exfutbolistas— la Federación Española ha autorizado finalmente la inscripción de varias incorporaciones invernales.
Con este obstáculo superado, el entrenador Javi Rey podrá disponer este sábado ante el CE Europa de los refuerzos que llegaron en enero: el mediocentro Jean Jules, el defensa Eneko Ebro, el extremo Yanis Rahmani y el polivalente Benito Ramírez.
La maniobra supone un respiro para una plantilla que llegaba mermada tras cosechar un punto de nueve posibles en este inicio de año, con un plantel reducido por problemas físicos y jugadores relegados de la primera plantilla. Además, estas altas permiten que el técnico orensano afronte con mayor margen de maniobra el duelo clave en la lucha por los puestos de playoff de ascenso.
Entre los refuerzos, se espera que Benito Ramírez aporte experiencia y versatilidad en el costado ofensivo, mientras que Yanis Rahmani busca resurgir en Cartagena tras su trayectoria en la Segunda División española. Jean Jules y Ebro, por su parte, refuerzan el centro del campo y la defensa para dar estabilidad al equipo.
Este movimiento, además de zanjar un conflicto económico con la AFE, marca un punto de inflexión en la temporada del Efesé, que ahora mira al sábado con la esperanza de empezar a traducir en resultados la mayor profundidad de plantilla conseguida en el mercado de invierno.

















































