En un ejercicio de madurez, fe y pizarra, los de Duda supieron sobreponerse a una odisea de 17 horas de viaje y a un gol en contra en el inicio del segundo tiempo para batir al Kairat (1-2). Los tantos de Darío Gil y Juninho en un minuto eléctrico permiten a los meloneros regresar de Kazajistán con media clasificación para la Final Four en el bolsillo.
Personalidad frente a la intensidad kazaja
El escenario no intimidó a un Jimbee que aterrizó en Almaty con la espina clavada de la pasada temporada. Desde el pitido inicial, el conjunto cartagenero buscó ser protagonista, manejando el tempo del partido y saltando la asfixiante presión que propuso el Kairat. Los locales, fieles a su estilo agresivo y físico, intentaron amedrentar a los de Duda, pero se encontraron con un bloque sólido y convencido.
La primera mitad fue un duelo de ajedrez en el que el Jimbee generó las mejores noticias. A los dos minutos, Osamanmusa ya había avisado con una internada que hizo callar al pabellón. Sin embargo, la ocasión que pudo cambiar el guion antes del descanso nació de las botas de Mellado. El capitán, en una acción de estrategia marca de la casa, soltó un zurdazo seco que se estrelló violentamente contra la madera. El 0-0 al intermedio dejaba una sensación agridulce: el Cartagena era mejor, pero el marcador no reflejaba su superioridad.
Del mazazo de Vanderson a la respuesta de campeón
Si el primer tiempo fue de contención, el segundo arrancó de la forma más cruel posible. Apenas se habían disputado 15 segundos de la reanudación cuando Vanderson Silva, el guardameta local, hizo valer su condición de quinto jugador. El brasileño se incorporó al ataque y sorprendió con un disparo lejano que se coló en la meta de Chemi ante el asombro de la defensa albinegra.
El 1-0 era un jarro de agua fría que ponía a prueba la entereza mental del Jimbee. Pero este equipo, que ya ha demostrado su fiabilidad en las grandes citas, respondió con una voracidad asombrosa. En apenas un minuto, la pizarra de Duda destrozó al subcampeón de Europa. Primero, Darío Gil aprovechó una asistencia de Motta tras una jugada coral para poner las tablas. Casi sin tiempo para que el Kairat asimilara el empate, un córner botado por el propio Darío Gil fue desviado por Waltinho para que Juninho, libre de marca en el segundo palo, empujara el 1-2 definitivo.
Defensa numantina y madera final
Con el marcador a favor, el Jimbee Cartagena sacó el mono de trabajo. Los últimos diez minutos fueron un asedio constante del Kairat, que recurrió al portero-jugador para intentar salvar el honor en su casa. Fue ahí donde emergió la figura de Chemi y una estructura defensiva que no concedió ni un centímetro de espacio.
La eliminatoria pudo quedar incluso más sentenciada, ya que el Jimbee disfrutó de dos contragolpes clarísimos que terminaron estrellándose en el poste, uno de ellos tras un remate de Pablo Ramírez. Pese al sufrimiento final y al empuje de la grada kazaja, el marcador no volvió a moverse.
El Jimbee regresa a España con un botín de oro tras una actuación que confirma su candidatura al trono europeo. Sin embargo, el trabajo no está terminado. El desenlace final tendrá lugar el próximo viernes 6 de marzo en el Palacio de los Deportes.

















































