El Lorca Deportiva derrotó al Xerez Deportivo en un ejercicio de resistencia mayúsculo por la mínima (1-0). El cuadro dirigido por Sebas López tuvo que lidiar con algo más de una hora de encuentro con un futbolista menos tras una rigurosa cartulina roja mostrada a Willy por una segada en la que, si bien llegó tarde en su entrada, no se vieron indicios de una acción castigable con expulsión. Los blanquiazules fueron capaces de mantenerse con vida a pesar de la inferioridad numérica y encontraron el gol en un buen contraataque que Naranjo culminó con un gran gol desde fuera del área.
El Xerez Deportivo llegaba al Artés Carrasco con la urgencia de sumar tres puntos para acercarse algo más a una salvación que cada vez le queda un poco más lejos. Los jerezanos salieron en busca de la victoria desde el inicio ante un Lorca que también presentaba un planteamiento en el que el objetivo eran los tres puntos. El partido comenzaba bonito con dos rivales que tenían poco que perder y mucho que ganar.
En el once inicial de Sebas la ubicación de Willy como lateral derecho fue la gran novedad, dado que se trata de uno de sus centrocampistas predilectos que, no obstante, tenía que retrasar su posición en el campo ante las bajas de Soler por lesión y de Jaime Escobar por sanción, los dos laterales derechos de la plantilla. El partido estaba abierto y las transiciones se sucedían hacia ambas porterías. En una de tantas acciones de contragolpe, sobre el minuto 28 Willy realizaba una segada a destiempo sobre un atacante rival. Una entrada dura pero sin aparente gravedad como para ser merecedora de tarjeta roja, algo que el colegiado sí consideró.
El Lorca se quedaba con uno menos, pero los quince minutos restantes de la primera mitad fueron parejos. El cambio de guion tuvo lugar en la segunda mitad, cuando el Xerez Deportivo se volcó sobre la portería defendida por Fran Árbol y el conjunto de la ciudad del sol mostró una solidez defensiva que, si bien le hizo sufrir ante las acometidas del rival, consiguió que su portero no se viera exigido en cuanto a paradas.
La idea lorquinista era clara; aguantar en defensa y tratar de llegar vivo a los últimos minutos para, con el adversario completamente volcado al ataque, tratar de hacerle daño en transición. Dicho y hecho. El equipo sobrevivió a toda una segunda mitad con diez jugadores y en el minuto 81, entre el recién ingresado al campo William de Camargo y unos Peque y Naranjo a los que no se les acababa la gasolina, generaron un contragolpe en el que este último anotó un golazo desde la frontal del área.
Los últimos minutos siguieron el mismo guion de sufrimiento y fortaleza defensiva local y el Lorca firmó un triunfo de un mérito tremendo que le permite seguir soñando con ocupar, tras la última jornada de liga, uno de los puestos que permitan disputar el tan ansiado playoff.


















































