A pesar de una tarde aciaga en el tiro exterior, los de Sito Alonso logran minimizar daños en Salónica (79-73) y dejan la eliminatoria de la FIBA Europe Cup abierta para el Palacio
El equipo universitario regresa de Grecia con un sabor agridulce, pero con la convicción de que el mal ha sido el menor posible. Los hombres de Sito Alonso cayeron en la ida de las semifinales de la FIBA Europe Cup ante el PAOK por 79-73, un resultado que, dadas las circunstancias del encuentro, se percibe casi como una victoria táctica de cara a la vuelta.
La mejor noticia para los intereses murcianos es evidente: tener que remontar solo seis puntos en casa el próximo miércoles, a pesar de que varias de sus principales estrellas no tuvieron su noche.
Cortocircuito exterior
El partido en Salónica tuvo dos caras muy diferenciadas. El UCAM Murcia se marchó al descanso con unas sensaciones inmejorables y una renta de nueve puntos a favor (34-43). Sin embargo, la segunda mitad trajo consigo un apagón ofensivo notable. La diferencia a favor de los griegos llegó a estirarse hasta los 14 puntos en el último cuarto, encendiendo todas las alarmas en el banquillo murciano.
El principal lastre del equipo fue el descalabro en el perímetro. La dupla formada por Forrest y DeJulius firmó un pobre 7/32 en tiros de campo, a lo que se sumó un día gris ofensivamente de Dylan Ennis. Tampoco fue la noche de Radebaugh, que acabó desquiciado con el trío arbitral, expulsado por faltas y aportando un único punto al casillero. «A partir del tercer cuarto ellos han endurecido más el juego, han sido mucho más físicos y ha habido un pequeño momento de frustración, enseguida lo queríamos solventar como si no hubiera 40 minutos más», exclamaba el técnico Sito Alonso en el post partido. Todo ello en un encuentro donde Howard Sant-Roos fue el descarte por una gastroenteritis.
Ante este colapso exterior, el talento individual fue el salvavidas del equipo. Kelan Martin se erigió como la clave para frenar la sangría. Sus 16 puntos, sustentados en un brillante 4/5 en triples, mantuvieron con pulso al equipo en los momentos más críticos al igual que Devontae Cacok, imponente en la pintura, el pívot norteamericano firmó un doble-doble con 14 puntos y 13 rebotes, dominando los aros cuando los tiros lejanos no entraban.
Duelo de altos vuelos frente a la Penya
Sin tiempo para lamentos, el calendario exige cambiar el chip de manera inmediata. Este sábado, el Olimpic de Badalona acogerá una cita trascendental en la Liga Endesa frente al Joventut, un rival directo en la zona noble de la tabla.
Curiosamente, el conjunto catalán llega en una situación anímica y física muy similar. La Penya también viene de disputar una dura eliminatoria europea en territorio griego, cayendo en el primer asalto de los cuartos de final de la BCL ante el AEK de Atenas en un ajustado 87-84.
Sin embargo, el factor que puede desequilibrar la balanza a favor del UCAM son las bajas visitantes. El equipo verdinegro llega al choque gravemente herido en la pintura, sin sus dos grandes referentes interiores: Ante Tomic y Simon Birgander.
¿Qué está en juego este sábado?
Una victoria supondría un golpe sobre la mesa definitivo. De ganar, se colocarían dos victorias por encima del Joventut, asegurando así el básquet average a favor, lo que supondría dar un paso de gigante para afianzar el Top-4 de la clasificación, cuando solo restarán 9 jornadas para el final de la fase regular.

















































