El encuentro comenzó cuesta arriba para los universitarios, que sufrieron de inicio ante la inspiración de DeWayne Russell. El base local castigó la defensa del bloqueo directo murciano anotando los seis primeros puntos del partido (6-0), lo que obligó a Sito Alonso a detener el crono tras apenas minuto y medio. La reacción no se hizo esperar; el técnico madrileño apostó por un cambio de quinteto total —dando entrada a Radebaugh, Sant-Roos, Forrest, Cacok y Martin— que cambió la cara al equipo. Liderados por el acierto exterior del capitán Radebaugh, UCAM le dio la vuelta al marcador (del 15-16 al 15-21) para cerrar el primer asalto mandando por 24-29.
En el segundo cuarto, los murcianos consolidaron su dominio apoyándose en el esfuerzo defensivo, alcanzando una máxima de nueve puntos (32-41). El equipo desplegó un juego ofensivo impecable y coral, registrando 16 asistencias y cero pérdidas, con Dylan Ennis llevando la batuta (4 pases de canasta). Gracias a la efectividad de Radebaugh (11 puntos), Cate (10) y la solidez interior de Cacok (8 puntos y 3 asistencias), el equipo universitario se marchó a los vestuarios con el control del choque y un 46-56 en el luminoso.
Tras el paso por vestuarios, el UCAM Murcia saltó al parqué decidido a romper el partido, ampliando su renta por encima de la barrera psicológica de los diez puntos. Sin embargo, el Río Breogán reaccionó con orgullo; liderados por la muñeca de Francis Alonso, los locales mejoraron sus prestaciones y lograron estrechar el cerco hasta colocarse a solo siete puntos. Cuando el encuentro parecía apretarse, los universitarios mostraron oficio en los instantes finales para sofocar la rebelión y recuperar el control, cerrando el cuarto con un tranquilizador 73-83.
El susto de la jornada lo protagonizó Sander Raieste, quien tuvo que retirarse momentáneamente tras sufrir una dolencia en el tobillo. Afortunadamente para los de Sito Alonso, todo quedó en una anécdota tras ser tratado en el banquillo, el jugador demostró su compromiso regresando a la pista para sumar minutos de calidad pese al contratiempo.
El último asalto trajo consigo el momento de máxima tensión en el Pazo. Un Río Breogán mucho más inspirado logró neutralizar la renta universitaria, colocándose a tan solo un punto (88-89) a falta de cinco minutos para el final. Sin embargo, el UCAM no se dejó intimidar por el ambiente; Cacok se hizo gigante en la pintura y dos triples consecutivos de DeJulius actuaron como un mazo psicológico para volver a poner tierra de por medio y sentenciar definitivamente el choque.
La contienda concluyó con una nueva exhibición ofensiva del cuadro de Sito (95-106), sellando así su 13ª victoria en la Liga Endesa. El gran protagonista fue, sin duda, Cacok, quien se alzó con el MVP tras firmar una actuación para el recuerdo: 24 puntos (su récord de anotación) y 31 de valoración, liderando a un equipo que supo sufrir para acabar ganando con autoridad.



















































