De la fiesta al funeral en veinte minutos. ElPozo Murcia Costa Cálida protagonizó anoche uno de esos encuentros que dejan cicatriz, regalando tres puntos que tenía en el bolsillo. Lo que comenzó como un homenaje a los internacionales, terminó convirtiéndose en un ejercicio de impotencia. Los murcianos, que dominaron a placer el primer acto, se derritieron tras el paso por vestuarios para acabar cediendo por 4-5 en un final esperpéntico donde ni el empuje, ni la polémica, pueden ocultar que el equipo dejó escapar el partido.
La tarde prometía. El Palacio se vistió de gala para honrar a sus campeones continentales —Rafa Santos, Marcel, Rivera y Ricardo Mayor—, recordando el peso de este escudo. Y esa inercia positiva se trasladó al inicio. ElPozo fue amo y señor, con un David Álvarez inspirado que regaló el 1-0 a Rafa Santos y un Ricardo que, con rabia, subió el 2-0.
Con Henrique inmenso bajo palos sosteniendo los pocos sustos visitantes, el partido parecía encarrilado. ElPozo se fue al descanso con la sensación de tener los deberes hechos.
Desconexión letal y fragilidad
El regreso de vestuarios fue una condena. Con Edu Sousa ya en la portería, ElPozo salió dormido, sin tensión competitiva, y el rival se lo hizo pagar con crudeza. Bastaron tres minutos de caraja defensiva para que Humberto y Daniel igualaran la contienda (2-2).
Aunque César tiró de orgullo y fusiló la red para el 3-2 —dedicatoria emotiva incluida al lesionado Álex García—, la sensación de control ya se había esfumado. El equipo jugaba sobre el alambre, y acabó cortándose.
El caos definitivo
A falta de cuatro minutos, el castillo de naipes se derrumbó. Toni empató de nuevo y, poco después, llegó la jugada de la discordia: un penalti en el minuto 38 que encendió a Josan González y al Palacio. La revisión no cambió el destino y Daniel no perdonó el 3-4.
A la desesperada, y con el partido roto, ElPozo intentó la heroica con portero-jugador, pero solo consiguió recibir la sentencia de Antoñito a puerta vacía. El gol final de Marcel de penalti fue meramente cosmético para un 4-5 definitivo. ElPozo se marcha de vacío y con cara de incredulidad. El miércoles llega la primera final de 2026, donde la concentración deberá ser mayor.



















































