La selección española de fútbol sala ha vuelto a lo más alto del continente con un inconfundible sello murciano. En una final épica disputada en Liubliana, el combinado nacional se impuso a Portugal por 5-3, logrando su octavo título europeo y poniendo fin a una década de sequía. La victoria no solo devuelve a España al primer plano internacional, sino que encumbra a los representantes de nuestra Región, piezas clave en el esquema de Jesús Velasco durante todo el torneo.
La absoluta contaba con representación de hasta 3 jugadores del Jimbee Cartagena, Pablo Ramírez, Cortés y Mellado en el quinteto de inicio, pero además en el banquillo estaba el mazarronero Chemi. Por parte de ElPozo Murcia, dos jugadores partiendo desde el banquillo como Ricardo Mayor y Adrián Rivera. El protagonismo goleador recayó en Antonio Pérez, autor de un triplete, pero fue el bloque y la disciplina de los jugadores de la tierra lo que permitió a la Roja resistir y sentenciar con un tanto final de Adolfo.
Este triunfo supone un hito para el deporte regional, confirmando a la Región de Murcia como la gran cantera y motor del fútbol sala nacional. Tras años de dominio portugués, España vuelve a mandar en Europa con un proyecto renovado donde la «huella murciana» ha sido determinante. La octava corona ya es una realidad, y gran parte de su brillo nace en las pistas de nuestra Región, que hoy celebra este éxito como propio.


















































