El Grupo Caesa Cartagena y Félix Alonso han decidido separar sus caminos. Según ha informado la entidad albinegra, ambas partes han acordado de mutuo acuerdo dar por finalizada la etapa del técnico al frente del primer equipo, una decisión motivada por la delicada situación clasificatoria que atraviesa la plantilla.
A pesar de que el equipo había mostrado ciertos síntomas de reacción en este inicio de 2026 —logrando encadenar tres victorias en los últimos siete encuentros—, la dinámica general mantiene al conjunto fuera de la zona de salvación y en constante peligro.
El detonante definitivo para este cambio de rumbo ha sido la última jornada. La dolorosa derrota frente al Palmer Basket, un competidor directo en la lucha por evitar el descenso, ha dejado a los baleares a tan solo una victoria de distancia, colocando al equipo albinegro al borde del abismo y haciendo insostenible la continuidad del proyecto de Alonso.
Búsqueda activa con el reloj a favor
Desde las oficinas del club ya se trabaja a contrarreloj en la búsqueda de un nuevo inquilino para el banquillo que sea capaz de revertir esta crítica situación. La dirección deportiva cuenta, sin embargo, con un factor a su favor: el calendario.
El parón de las competiciones de clubes programado para este fin de semana, con motivo de las ventanas FIBA, otorgará a la entidad un margen de tiempo vital no solo para cerrar la contratación del nuevo entrenador, sino para que este pueda tener sus primeras tomas de contacto con la plantilla antes de volver a la competición oficial.

















































