El Jimbee Cartagena Costa Cálida tiene una nueva cita con la historia. El conjunto melonero peleará este domingo por su tercera Supercopa de España consecutiva tras imponerse al Servigroup Peñíscola en una semifinal no apta para cardíacos. Cuando el partido agonizaba y los penaltis parecían el destino inevitable, emergió la figura de Miguel Ángel Cano Mellado para demostrar por qué es uno de los mejores jugadores del mundo, firmando un doblete salvador que mete a los cartageneros en la gran final.
Locura, tensión y alternativas
El choque arrancó de cara para los intereses rojiblancos. Apenas se había cumplido el primer minuto cuando un saque de banda de Fran Cortés fue desviado por Juanqui hacia su propia red para establecer el 1-0. Sin embargo, el partido entró en una fase volcánica cuando el propio Cortés fue expulsado por doble amarilla tras una revisión de vídeo pedida por el banquillo castellonense. Peñíscola no desaprovechó la superioridad y Juanqui se redimió anotando el empate apenas siete segundos después de la expulsión.
Lejos de venirse abajo, el Jimbee reaccionó con la garra que le caracteriza. Motta, en una gran acción individual, batió a Gio por debajo de las piernas para poner el 2-1, aunque la alegría duró poco, ya que Cristian Molina volvía a equilibrar la balanza antes del descanso.
El factor Mellado aparece en el caos
La segunda mitad fue un intercambio de golpes digno de una final anticipada. Ambos equipos se toparon con la madera, Pablo Muñoz por los visitantes y Darío Gil por los locales, en un duelo que se volvió bronco y cargado de interrupciones. Fue en ese escenario de «guerra de guerrillas» donde Mellado decidió poner orden. En el minuto 32, tras una recuperación y asistencia de Osamanmusa, el de Blanca enganchó un zapatazo para poner el 3-2.
Santiago Valladares quemó sus naves con el portero-jugador y la apuesta le salió bien. Tras varias paradas milagrosas de un Chemi estelar, Juanqui cazó un rechace a falta de solo 26 segundos para poner un 3-3 que parecía definitivo.
Pero con el Jimbee nunca se puede celebrar antes de tiempo. Duda pidió tiempo muerto, dibujó la jugada en la pizarra y el equipo ejecutó a la perfección. A falta de 10 segundos, Mellado recibió en la frontal y soltó un zurdazo raso y seco que perforó la portería de Peñíscola, desatando la locura en el banquillo cartagenero.
El Jimbee Cartagena ya espera rival (Palma o Inter) para la gran final de mañana. El sueño del tricampeonato está a solo 40 minutos de distancia y, visto lo de hoy, este equipo tiene el alma y la calidad necesarias para seguir reinando en España.

















































