Tras dejar atrás una nefasta racha de diez partidos sin ganar, el conjunto grana busca su tercera victoria consecutiva para alejarse definitivamente del descenso
Este próximo Domingo de Resurrección, el Real Murcia tiene la oportunidad perfecta para hacer honor a la festividad y confirmar su renacer futbolístico. El conjunto pimentonero afronta una cita de máxima exigencia con un objetivo claro: terminar de sacar la cabeza de los puestos de abajo y consolidar las buenas sensaciones transmitidas en las últimas semanas.
La tarea no será nada sencilla. El equipo recibe en el Enrique Roca (18:15h) a un Atlético Madrileño que llega con la vitola de ser uno de los mejores conjuntos del grupo y un claro favorito para el ascenso directo. Los madrileños ocupan actualmente la segunda posición de la tabla, pisándole los talones al líder, el Sabadell, del que solo les separa un punto.
El fin de la sequía y la lucha por la tranquilidad
Los de Curro Torres llegan a este choque con energías renovadas. Atrás ha quedado la losa psicológica de los diez partidos consecutivos sin conocer la victoria. Tras encadenar dos triunfos seguidos, el vestuario respira otro ambiente y busca dar un golpe sobre la mesa venciendo a uno de los pesos pesados de la competición.
El principal frente del equipo sigue estando en el retrovisor. Actualmente, los granas cuentan con un colchón de cinco puntos sobre el Tarazona, el equipo que marca la barrera del descenso. Precisamente, el conjunto aragonés tendrá un compromiso complicado este fin de semana, ya que juega como visitante ante el Antequera. Una victoria murcianista, combinada con un tropiezo del Tarazona, supondría un balón de oxígeno casi definitivo para afrontar la recta final del campeonato con garantías.
El playoff: una utopía matemática
Con la permanencia encarrilada, es inevitable que parte de la afición eche un vistazo a la zona noble de la clasificación. Los números dicen que el sueño del playoff no está tan lejano: el equipo se encuentra a seis puntos de la zona de promoción cuando todavía restan 24 puntos en disputa (ocho jornadas por jugarse).
Sin embargo, la realidad deportiva convierte este objetivo en una auténtica utopía. El obstáculo real no es tanto la distancia en puntos, sino el gran número de equipos implicados en la batalla que se encuentran por encima del Real Murcia en la tabla. Remontar posiciones exige no solo un pleno de victorias casi impecable, sino una concatenación de pinchazos generalizados por parte de todos los rivales directos.
Por ahora, la hoja de ruta es clara: paso a paso. Y el primer escalón pasa por confirmar la resurrección este domingo ante un rival de entidad, demostrando que el bache ha quedado definitivamente atrás.

















































