Al esperado derbi levantino de la Primera Federación entre el Real Murcia y el Hércules de Alicante le falto ambición. El cuadro grana se mostró superior en la primera mitad, mientras que la escuadra visitante apretó en la segunda parte. Así, la igualdad final puede considerarse justa, aunque dejó la sensación de que el Real Murcia pecó de conformista.
El encuentro comenzó con ritmo. A los doce minutos, un ataque liderado por Flakus, lo remató favorablemente para los intereses locales Álvaro Bustos. El Real Murcia volvió a acercarse poco después a través de la presión adelantada. La insistencia local se complementó con un gran incio pimentonero. El partido dejo una anécdota inesperada. La lesión de Héctor Pérez. El juego se detuvo durante unos minutos para que Jason entrará por el canterano murcianista. De esta manera, como se llegaba al descanso.
Tras la reanudación, el Hércules dio un paso adelante y se adueñó del centro del campo. Los de casa no acusaron el golpe y comenzaron a asomarse con más decisión al área rival. La batería de sustituciones en ambos equipos apenas modificó la dinámica. El Hércules siguió presionando con fe, aunque sin claridad, y el Murcia esperó sus opciones al contragolpe.
En el tramo final, Samu Vázquez probó fortuna con un disparo que perforó la meta defendida por Gazzaniga. La respuesta grana llegó en los últimos compases con dos remates de Juan Carlos Real, otro de los revulsivos del partido, que obligaron a intervenir a Carlos Abad para mantener la igualada. Ninguno de los intentos, sin embargo, fue suficiente para romper el empate.
El choque se caracterizó por la intensidad. En el balance final, el Real Murcia dejó una buena imagen en la primera mitad y dispuso de ocasiones claras, mientras que el Hércules creció tras el descanso y gozó de las mejores oportunidades.

















































