Desde bien pronto en el encuentro parecía que los papeles de ambos equipos iban a estar marcados. UCAM Murcia, intrusos en el Francisco Artés Carrasco, buscarían un juego más elaborado, manteniendo la posesión y con acercamientos a la portería local a través de un método más horizontal. Enfrente, un Lorca Deportiva con, a priori, un planteamiento claro: máxima intensidad en el ejercicio defensivo, sin complicaciones atrás y con la portería defendida por Facu Ackermann entre ceja y ceja. Menos posesión, más carreras y, a fin de cuentas, más efectividad.
Tan solo diez minutos más tarde del pitido inicial los locales iban a convertir el primero del partido. Un buen contragolpe, aprovechando los espacios que UCAM dejaba por dentro, acabaría con un centro medido a la bota de Jaime Escobar. Sin miramientos, el lateral murciano mandaba el balón al fondo de la red. A partir de ahí, misma tónica durante buena parte del primer tiempo. UCAM lo intentaba de lejos con disparos de Alvarito, sin recompensa, y el Lorca Deportiva aprovechaba los contragolpes para hacer sufrir al equipo de Germán Crespo. Tanto que la diferencia en el marcador podría haber sido mayor.
En torno al minuto 37, los locales iban a tener el 2-0 en sus pies. Gracias a otro contragolpe y a un gran pase de Adri Heredia, que se estaba gustando, Soler se plantaba en el área y, algo forzado, obligaba al guardameta universitario a emplearse para mandar el balón a saque de esquina.
Esa ocasión iba a suponer un giro de ciento ochenta grados en el transcurso de la primera parte. Cambio de roles, el Lorca Deportiva pasaba a dominar la posesión y UCAM se encomendaba a las contras para rascar algo. El peligro, eso sí, volvía a generarlo el equipo de ‘La Ciudad del Sol’. Sin más movimientos en el marcador, así iban a llegar ambos conjuntos al descanso.
La locura conquista Lorca
A la vuelta de vestuarios parecía que algo podía cambiar en el marcador. Germán Crespo aprovechaba el entretiempo para introducir piernas frescas con la entrada de Aquino y Urcelay, habituales en el once titular. Los universitarios salían animados, con acercamientos algo tímidos, pero con la aparente convicción de una posible remontada. Nada más lejos de la realidad. Minutos de locura en torno al sesenta de partido iban a noquear al conjunto universitario.
Avisaba Naranjo con un disparo lejano que acabaría encontrándose primero con Ackermann, más tarde con el poste. El guardameta uruguayo evitaba lo que estaba por llegar. Apenas un par de minutos más tarde, Peque iba a interceptar una entrega en la salida de presión universitaria y, él mismo, acabaría mandando la bola a la cruceta derecha, lejos del alcance del portero, poniendo así el 2-0. Un golazo.
Tras ello se producían más cambios, sin efecto, en las filas de UCAM. Más pólvora y juego ofensivo con Pontones por banda, Sergi Baldrich en punta y Xente como último recurso. Ninguno de ellos iba a conseguir anotar. Y por ocasiones no iba a ser. Poco a poco el Lorca Deportiva, fruto de la ventaja en el marcador y de los minutos, se dormía junto al partido. Sucedían así las ocasiones de los universitarios que Fran árbol, muy atento, conseguía sacar una a una. Lo intentaba Urcelay con un disparo raso dentro del área, sin grandes complicaciones para el guardameta. Poco después, Soto protagonizaría la más clara de los visitantes. También dentro del área, obligaba a Árbol a tirar de reflejos.
Pese al arreón universitario ninguna ocasión conseguía hacer temblar la portería que defendía el portero granadino. Con el resultado final de 2-0 llegaba el pitido que daba por concluido el encuentro. Con él, en torno a 3000 aficionados lorquinos celebraban y ovacionaban a los suyos. Los puntos se quedan en Lorca.



















































