El Palacio de los Deportes rugirá con 5.000 gargantas para empujar al Jimbee Cartagena Costa Cálida hacia la Final Four de la UEFA Futsal Champions League. Tras el asalto al Almaty Arena (1-2), los de Duda solo necesitan un último paso (un empate o una victoria) para certificar su billete a Pésaro y cobrarse la revancha ante su verdugo del año pasado.
Duda no se fía
A pesar de la ventaja mínima traída de Kazajistán, el técnico Eduardo Sao Thiago Lentz «Duda» ha mandado un mensaje de máxima alerta durante la semana. Para el preparador brasileño, el 1-2 es un botín valioso pero insuficiente si el equipo no mantiene la excelencia. «Hay que jugar igual o mejor que en Almaty. Nos enfrentamos a un bicampeón de Europa y la diferencia es exigua», advirtió en una rueda de prensa conjunta con el técnico rival, Daniel Junior.
La clave del encuentro volverá a estar en la concentración defensiva, especialmente para frenar las constantes incorporaciones del meta kazajo, Vanderson Silva, autor del único gol del Kairat en la ida. «El acierto y la efectividad son fundamentales. Trabajamos para jugar con confianza, porque así es más factible acertar de cara a portería», añadió el técnico, quien bromeó sobre la presión ambiental: «Si el pabellón está casi lleno es un fracaso; tiene que estar lleno».
El factor Palacio
El Jimbee no estará solo. Con más de 4.200 entradas vendidas desde el miércoles, se prevé que el club acabe colgando el cartel de «no hay billetes». El Palacio de los Deportes será una olla a presión para contrarrestar la frialdad de los kazajos. Francisco Tomaz, cierre del equipo y experto en estas lides tras ser campeón de Europa con el Palma, lo tiene claro: «No sirve de nada lo hecho hasta ahora. Necesitamos elevar el nivel y dejarnos llevar por el empujón de nuestra afición».
A pesar de la ilusión, el Jimbee llega con el parte de bajas marcado por la ausencia de su capitán, Jesús Izquierdo, y de Renato Lopes, que sigue ultimando su regreso a las pistas. Sin embargo, el bloque llega con la moral por las nubes tras las recientes goleadas al Jaén (5-2) y al Movistar Inter (7-2) en Copa del Rey.
El conjunto melonero llega en su mejor momento de la temporada. Ha sabido compaginar la dureza de los viajes transcontinentales con la eficacia en el campeonato doméstico. La victoria en la ida, con goles de Motta y Darío Gil, puso fin a la maldición del curso pasado en Le Mans, donde el Kairat apeó a los cartageneros en semifinales (3-2). Mañana, el destino les ofrece la oportunidad de cerrar el círculo en casa.




















































