Un problema en la vaina del tendón pone en jaque la participación del tenista murciano en el Grand Slam parisino
El tenis español contiene la respiración. Carlos Alcaraz, uno de los máximos favoritos para conquistar la tierra batida de París, es a día de hoy seria duda para disputar Roland Garros. Un inoportuno revés físico en la primera ronda del Conde de Godó disputado en Barcelona, ha encendido todas las alarmas en el equipo del murciano, obligando a replantear por completo el calendario más inmediato.
Según la información que ha trascendido en las últimas horas, el joven tenista sufre una inflamación en la vaina del tendón. La intensidad de las molestias ha forzado a los servicios médicos a tomar una postura conservadora y drástica. La zona afectada lleva inmovilizada desde hace cuatro días con el único objetivo de frenar el proceso inflamatorio y evitar cualquier riesgo de lesión mayor.
Un sueño en pausa
El momento no podría ser más delicado. A menos de un mes de que la pelota comience a rodar en el cuadro principal del torneo parisino, las sensaciones en el entorno del jugador oscilan entre la cautela y la evidente preocupación.
preocupación.
La cita francesa siempre ha sido uno de los grandes objetivos de la temporada para el tenista de El Palmar. Sin embargo, la realidad clínica impone ahora su propia narrativa. Desde su círculo cercano no ocultan la frustración que supone este freno en seco: «Se sueña con Roland Garros, ahora el sueño parece un poco más lejano». Una frase que resume a la perfección el mazazo anímico que supone tener que parar cuando el gran objetivo del año estaba al alcance de la mano.
La ecografía, el juez definitivo
En estos momentos, los diagnósticos precipitados no tienen cabida. El equipo de Alcaraz mantiene la prudencia y ha dejado claro que los próximos pasos a seguir están sujetos, única y exclusivamente, al dictamen de las pruebas médicas. «Todo depende de lo que salga en la ecografía», aseguran.



















































