El FC Cartagena atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. Según diversas informaciones publicadas en las últimas horas, la entidad albinegra se enfrenta a una situación económica límite que podría tener graves consecuencias deportivas si no logra regularizar sus obligaciones financieras antes del próximo 30 de junio.
La principal preocupación se centra en los impagos a la plantilla. El club necesitaría reunir de forma inmediata alrededor de 500.000 euros para abonar las cantidades pendientescorrespondientes a varios meses de salario adeudados a los jugadores, requisito indispensable para evitar sanciones federativas y posibles consecuencias administrativas.
Además, la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) habría recibido más de cuarenta denuncias relacionadas con la situación económica de la entidad. En caso de mantenerse los incumplimientos, el FC Cartagena podría figurar en la próxima lista de clubes con deudas pendientes, un escenario que comprometería seriamente su inscripción en la categoría correspondiente para la próxima temporada.
A las cantidades adeudadas a la plantilla actual se sumarían las reclamaciones de futbolistas que abandonaron el club durante el mercado invernal, como Fran Vélez y Nacho Sánchez, incrementando aún más la presión financiera sobre la entidad.
Las dificultades económicas no afectan únicamente al primer equipo. Según estas informaciones, los monitores de la cantera acumulan importantes retrasos en sus cobros y únicamente habrían percibido las cantidades correspondientes al mes de enero. Del mismo modo, distintos proveedores estarían reclamando facturas pendientes de pago.
Todo ello se produce en un contexto en el que la deuda global del club superaría los 14 millones de euros, una cifra que refleja la complejidad de la situación financiera que atraviesa la entidad cartagenerista.
Las próximas semanas serán decisivas para el futuro del FC Cartagena. La capacidad del club para encontrar recursos económicos y atender sus compromisos pendientes determinará no solo su estabilidad institucional, sino también su futuro deportivo de cara a la próxima temporada.
Mientras tanto, la afición albinegra sigue con preocupación la evolución de unos acontecimientos que podrían marcar un antes y un después en la historia reciente del club.


















































