El Real Murcia afronta un duelo vital frente al Marbella este miércoles (19:00h) con la urgencia de disipar las dudas y sumar tres puntos para salir del descenso. En la previa del encuentro, su técnico, Curro Torres, ha querido ejercer de pararrayos y escudo protector para sus futbolistas, asumiendo en primera persona toda la presión tras los últimos tropiezos.
«El equipo se va a encontrar más cómodo si la gente nos apoya. Entiendo a la afición, pero es necesario que estén con nosotros. Si tienen que cargar contra alguien, que sea contra mí, que soy el que toma las decisiones», afirmó con rotundidad el entrenador grana, consciente del malestar en la grada tras registrar recientemente la peor entrada de la temporada.
Lejos de buscar excusas en el apretado calendario, Torres aseguró que la inmediatez del partido es la mejor medicina para un vestuario que anímicamente está «enrabietado y con ganas de romper la racha negativa». Además, rechazó de plano que la presión de jugar en casa sea un problema para sus jugadores, calificando de «bendición» poder disputar los encuentros en un gran estadio y con un buen césped como el del Enrique Roca.
En cuanto a lo puramente táctico, el técnico se mostró firme en sus convicciones y descartó una revolución en su libreto para salir de la crisis: «No voy a cambiar mi idea futbolística, el equipo va a jugar a lo que yo quiero». Sin embargo, hizo autocrítica al señalar la urgencia de ser «un equipo más compacto» y evitar los goles tempraneros en contra.
Para este trascendental encuentro, en el que el técnico medita hacer rotaciones buscando «la mejor versión» del once, seguirán siendo baja Moyita y Héctor, mientras que Álvaro Bustos es duda por unas molestias físicas. Tampoco estará disponible Joao Pedro Palmberg por sanción.



















































