Carlos Alcaraz sigue empeñado en demostrar que el desierto de California es su jardín particular. El número uno del mundo ha sellado su billete para los cuartos de final del Masters 1000 de Indian Wells tras derrotar a Casper Ruud por 6-1 y 7-6(2). En un encuentro que apenas alcanzó la hora y media de duración, el murciano alternó momentos de brillantez absoluta para desactivar cualquier intento de rebelión del noruego.
Un inicio arrollador
La primera manga fue un monólogo de Alcaraz. Con una puesta en escena agresiva y una velocidad de bola inalcanzable para Ruud, Carlos quebró la resistencia de su rival desde los primeros compases. La precisión con su derecha y el uso quirúrgico de las dejadas dejaron al noruego sin respuestas, cerrando el parcial con un contundente 6-1 que presagiaba un desenlace fugaz.
Temple en el ‘tie-break’
El guion cambió ligeramente en el segundo set. El tenista noruego, consciente de que necesitaba elevar el listón para no despedirse por la vía rápida, logró estabilizar su servicio y castigar los escasos errores no forzados que comenzaron a aparecer en el juego de Alcaraz. Sin roturas de saque, el parcial se vio abocado a una muerte súbita donde el español volvió a pulsar el botón de la excelencia.
Con un parcial de 7-2 en el desempate, Alcaraz recuperó su versión más demoledora cuando más quemaba la pelota. La solidez desde el fondo y un par de golpes ganadores de antología terminaron por sepultar las esperanzas de un Ruud que, pese a su mejoría, se vio superado por el vértigo que impone el juego del de El Palmar.
Norrie, el próximo desafío
Sin tiempo para celebraciones excesivas, Alcaraz ya tiene la mirada puesta en la siguiente ronda. Mañana durante la madrugada en cuartos de final, le espera Cameron Norrie. El británico, un viejo conocido del circuito y jugador de una resistencia física envidiable, será la prueba de fuego para medir las aspiraciones reales de revalidar título.


















































