El murciano superó los momentos de apuro ante el rocoso tenista británico (6-3, 6-4) en poco más de hora y media, prolonga su estratosférico invicto en 2026 a 16 victorias
Ni las emboscadas tácticas, ni el temible efecto de una bola zurda, ni los fantasmas del pasado lograron frenar al vendaval de El Palmar. Carlos Alcaraz ya está en sus quintas semifinales consecutivas en el Masters 1000 de Indian Wells tras doblegar a un correoso Cameron Norrie por 6-3 y 6-4 en una hora y 33 minutos de auténtica batalla ajedrecística bajo las luces del desierto californiano.
Con esta victoria, el número uno del mundo eleva su racha de imbatibilidad en este 2026 a un inmaculado 16-0, consumando además su ansiada revancha tras la dolorosa derrota que el británico le infligió a finales de la temporada pasada en París.
Escalando una «roca» en el primer set
«Es una roca, hay que ir a por él». Ese fue el mensaje que le llegó a Carlitos desde su palco, cortesía de su entrenador Samu López, cuando el partido empezó a espesarse. El británico, fiel a su estilo de «gladiador», propuso un choque de trincheras, alterando alturas y buscando incomodar con su revés plano y su derecha liftada.
Tras unos primeros compases de tanteo, el murciano golpeó primero rompiendo el servicio de Norrie para colocarse 4-2. Sin embargo, el británico demostró por qué es uno de los rivales más indigestos del circuito y le devolvió el breakinmediatamente en blanco. Lejos de frustrarse por desperdiciar la ventaja, el murciano se enfundó el mono de trabajo, volvió a quebrar el saque del zurdo para el 5-3 y cerró la manga inicial apoyado en un primer servicio letal.
Reacción de campeón en el segundo parcial
Si el primer set fue un ejercicio de desgaste, el segundo puso a prueba la madurez del murciano. Norrie arrancó en tromba, rapidísimo de piernas y adivinando las intenciones de Carlos, logrando un quiebre tempranero que le otorgó una peligrosa ventaja de 0-2.
¿La respuesta del rey del ranking? Un demoledor parcial de 4-0. Alcaraz sacó a pasear su magia: dejadas milimétricas, voleas certeras y unas defensas imposibles que terminaron por desquiciar al británico. Norrie no entregó la cuchara y llegó a tener bolas de break con 4-3 para igualar la contienda, pero en los momentos de máxima tensión, volvió a hacerse gigante. Defendió su saque con puño de hierro y selló su pase por 6-4.
El horizonte: Un clásico moderno en semifinales
El cuadro no da tregua. Tras sobrevivir a la trampa de Norrie, Carlos se medirá este sábado en las semifinales a un viejo conocido: Daniil Medvedev. El ruso llega con el cuchillo entre los dientes tras despachar sin miramientos al campeón defensor, Jack Draper (6-1, 7-5). Será el enésimo capítulo de una rivalidad en la que el murciano buscará hacer valer su autoridad reciente para asaltar, una vez más, la final de su querido Indian Wells (donde por el otro lado del cuadro ya asoman Zverev y Sinner).


















































