El Real Murcia despide la temporada con una brillante victoria ante el Eldense (3-0) en una tarde marcada por el pasillo al campeón y la emotiva retirada de Pedro León
Respeto institucional y pasillo de campeones
Antes de que el balón echara a rodar, el protocolo y el respeto mutuo tomaron el protagonismo. El Real Murcia realizó el merecido pasillo de honor al Eldense, reconociendo su brillante campaña. Asimismo, el estadio se sumió en un respetuoso y emotivo minuto de silencio en memoria del exalcalde de la ciudad, José Ballesta, fallecido recientemente, dejando una profunda huella de solemnidad en los prolegómenos del encuentro.
Vendaval grana desde el pitido inicial
Una vez en juego, los pupilos de Curro Torres no tardaron en plasmar su superioridad sobre el césped. Cuando apenas se cumplía el minuto 4, una gran internada por la izquierda de Cristo Romero culminó en un centro medido al corazón del área; allí apareció Pedro Benito para conectar un soberbio testarazo que batía al guardameta rival y abría el marcador.
El momento de la tarde: En el minuto 14, la grada se puso en pie. El feudo murcianista rompió en una atronadora ovación para homenajear a Pedro León, el mítico futbolista muleño que hoy partía como titular en el último partido de su dilatada y exitosa carrera profesional. Un tributo a la altura de su leyenda.
Sentencia antes del descanso
El Real Murcia continuó llevando las riendas del choque y, pasada la media hora de juego, encarriló definitivamente el partido. En el minuto 33, una gran combinación colectiva permitió a Palmberg asistir de forma brillante a Jorquera, quien no perdonó de cara a puerta para firmar el 2-0.
Con este resultado se llegó al descanso, certificando una primera mitad idílica que sirvió para que la afición grana despidiera el curso con una sonrisa y el orgullo de haber competido al máximo hasta el último suspiro.
Tras el paso por vestuarios la fiesta continuaba. El 3-0 llegó en las botas Bustos, asistido por el nombre propio de la tarde, el capitán Pedro León (62′). Pocos minutos después llegaría el cambio del muleño que fue despedido con todo un estadio rendido y el resto de jugadores presentes en el césped le allanaron el camino hacia el banquillo con un respetuoso pasillo. Tras ello, apenas hubo más movimientos en un encuentro sin mayor trascendencia donde en el plano deportivo no había nada en juego.
El cuadro pimentonero se despide con buen sabor de boca de una temporada amarga, donde ha estado muy cerca el descenso a Segunda RFEF y con hasta 3 entrenadores pasando por el banquillo. Es momento de olvidar y poner ya el foco en el siguiente curso, de nuevo con el objetivo del ansiado ascenso a segunda división.

















































