El secretismo y la máxima cautela continúan marcando el proceso de recuperación de Carlos Alcaraz. Sin embargo, todos los indicios apuntan a que el tenista murciano reaparecerá en el Masters 1000 de Cincinnati, torneo que se disputará del 13 al 23 de agosto.
Aunque el de El Palmar ya figuraba en la lista oficial de inscritos desde hace semanas, la falta de partes médicos y el hermetismo de su entorno habían sembrado dudas sobre si su reaparición terminaría posponiéndose. Un estado de incertidumbre que el propio tenista se ha encargado de despejar a través de un guiño en sus redes sociales.
«Vuelta al ruedo»: el mensaje que invita al optimismo
El detonante ha sido una publicación en Instagram de su hermano Álvaro —quien esta temporada ejerce también de entrenador junto a Samu López—. En una recopilación de fotografías de sus vacaciones por las islas griegas, Carlitos dejó un comentario revelador:
«¡Bonito lugar para desconectar! Ahora vuelta al ruedo», escribió el tenista, confirmando la intensificación del trabajo en pista tras meses de rehabilitación.
Alcaraz ha estado ejercitándose en las pistas duras bajo techo de su academia en El Palmar, acelerando los plazos para llegar a la gira norteamericana sobre cemento.
Cincinnati como banco de pruebas antes del US Open
La hoja de ruta marcada por el equipo pasa por competir en Cincinnati aun asumiendo que no lo hará al cien por cien de su rendimiento. El objetivo prioritario no será amasar títulos de inmediato, sino recuperar sensaciones de juego, ritmo competitivo y carga física sin arriesgar la zona afectada.
Esta reaparición servirá como la puesta a punto idónea para afrontar con garantías la defensa del título en el US Open. No obstante, las metas de máxima exigencia para el murciano se sitúan en el tramo final del curso, con los dos grandes desafíos que aún tiene pendientes en su palmarés: las ATP Finals y la Copa Davis.



















































