El tenista de El Palmar y su equipo médico aplazan su regreso a las pistas para priorizar una recuperación total antes del último ‘Grand Slam’ del año
Carlos Alcaraz finalmente no disputará el ATP Masters 1000 de Cincinnati. Pese a que los plazos de rehabilitación de su muñeca derecha avanzan de forma muy positiva y el progreso sobre la pista es constante, el cuerpo médico del murciano ha decidido actuar con cautela y primar la cabeza fría frente a la precipitación en el torneo que daba comienzo el próximo 13 de agosto.
La decisión, meditada minuciosamente a principios de semana por el tenista y su entorno de confianza, se terminó de confirmar de forma definitiva tras evaluar las sensaciones físicas en las últimas horas. Desde el inicio del proceso, el principio rector del equipo ha sido rotundo: no se forzará la máquina ni se arriesgará el estado físico del jugador sin contar con el alta médica al 100%.
Aunque renunciar al torneo de Ohio supone posponer la ansiada vuelta a la competición oficial, el verdadero gran objetivo sigue intacto en el horizonte: el US Open en Nueva York. Sin embargo, la hoja de ruta no sufrirá alteraciones aceleradas; el murciano solo saltará a las pistas de Flushing Meadows si la muñeca responde con garantizada solvencia y sin riesgo de recaída.


















































