El nuevo proyecto liderado por Sergi Guilló y Sánchez Breis respalda el talento de la base, con la pareja de centrales de la casa como eje sobre el que cimentar el futuro del club
El Real Murcia arranca una nueva etapa con aires de renovación, pero con una premisa clara: el talento de la casa no es una solución de emergencia, sino una apuesta estratégica de presente y futuro. En un fútbol cada vez más acelerado y exigente, la entidad pimentonera ha decidido blindar a sus mayores baluartes defensivos. Las renovaciones de Héctor Pérez (con contrato hasta 2029) y recientemente la de Jorge Sánchez (hasta 2028) confirman que la pareja de centrales del futuro ya se viste con la camiseta grana.
Ambos defensas, formados en la factoría murcianista, se convirtieron la pasada campaña en auténticos pilares de la estructura del club. Con una madurez impropia de su edad, no solo acudieron al rescate del primer equipo cuando más apretaba la necesidad —demostrando una solvencia imperial para asegurar la permanencia—, sino que resultaron determinantes para certificar el tan ansiado ascenso del Imperial a la Segunda RFEF. Un rendimiento de garantías que les sitúa como la cabeza visible de una generación llamada a dar muchas alegrías a la afición.
Un proyecto con acento murciano
En esta nueva hoja de ruta, marcada por la pizarra técnica de Sergi Guilló y la dirección deportiva de Sánchez Breis, la cantera no será un simple adorno en las convocatorias. Todo apunta a que los jóvenes tendrán peso real y minutos de calidad en la competición.
Héctor Pérez y Jorge Sánchez lideran un grupo donde también destacan nombres consolidados en la rampa de salida como Alejandro Meca o Alonso Yoldi, a los que se suma una camada de futbolistas que aprieta desde abajo sin complejos: Pablo Reyes, protagonista reciente tras anotar el gol decisivo del choque amistoso del pasado miércoles frente al Lorca Deportiva y Eloy Giménez, una de las gratas noticias de la pretemporada, disfrutando de minutos en el lateral y mostrando una adaptación vertiginosa a la exigencia del primer equipo.
El mensaje que emana desde las oficinas y el banquillo grana es inequívoco: el talento local está preparado para competir. La afición murcianista, siempre entregada a los suyos, celebra ver a jugadores formados en la casa asumir galones. Con Héctor y Jorge al frente, la zaga del Real Murcia no solo tiene garantizada la contundencia y el sentimiento, sino también un futuro brillante a largo plazo.



















































