El parón competitivo de la semana anterior llegó a su fin para un Real Murcia que debe coser las heridas del reciente traspié copero y enfocar toda su energía en la competición de la regularidad. Tras quedar fuera de la Copa Federación —un revés que privó a los granas del ansiado billete para la Copa del Rey—, el entrenador murcianista, Sergi Guilló, ha comparecido ante los medios para analizar sin paños calientes la situación actual de la plantilla.
Lejos de instalarse en el pesimismo, el preparador grana ha querido poner en valor el rendimiento general del equipo en este arranque de curso: «Estamos en un momento buenísimo y hemos perdido una eliminatoria porque el equipo no hizo las cosas bien con diez, pero 11 contra 11 estoy seguro de que el partido lo ganamos; estábamos haciendo merecimientos y no nos habían chutado a puerta». Guilló defendió que, más allá del dolor del resultado, los números avalan el trabajo diario: «Si hubiésemos ganado ese partido, estaríamos segundos y no hay un murcianista que no hubiese firmado hacer un 12 de 15».
Protagonismo de la cantera y gestión de la enfermería
El desgaste acumulado de un inicio de temporada hiperactivo encontró en la Copa Federación un banco de pruebas para oxigenar al grupo. Para Guilló, una de las grandes lecturas positivas ha sido comprobar el crecimiento de los menos habituales: «Hemos tenido la posibilidad de ver a jugadores que en liga no han tenido tantos minutos, que la cantera tenga protagonismo, ver a Meca en diferentes posiciones, que aparezcan Rubira y Eloy, o que Alonso dé un paso al frente en la posición que buscábamos».
De cara a la exigente semana que se avecina, con tres partidos de liga en apenas siete días, el técnico reconoció que arrastran molestias físicas —especialmente de carácter articular debido a los cambios de superficie—, pero se mostró optimista con la recuperación de efectivos: «Algunos de los que dejamos en Murcia no estaban disponibles por pequeñas molestias, pero confiamos en contar con ellos el domingo. Con los que tengamos haremos un once seguro y no habrá excusas a partir del domingo a las 12 para ganar».
Máxima concentración ante el Nàstic de Tarragona
El primer test de este maratón liguero medirá a los granas este domingo (12:00 horas) en el estadio Enrique Roca frente al Nàstic de Tarragona, un rival camaleónico capaz de alternar defensas de cuatro o de cinco hombres. Ante la incertidumbre táctica del adversario, el preparador grana mantiene la calma: «Nos tendremos que ajustar rápido cuando veamos la alineación y los primeros minutos, dar información al equipo de pronto, pero nuestra identidad no va a cambiar; a nivel ofensivo y defensivo tenemos muy claro lo que debemos hacer».
Por último, Guilló zanjó cualquier debate externo sobre el estado anímico del vestuario tras el golpe copero: «Fuera controlo lo que puedo controlar, que son mis 24 jugadores y el cuerpo técnico. Entiendo que la gente se pueda cabrear, pero nosotros debemos ir al análisis profundo del porqué suceden las cosas. El partido del domingo contra el Nàstic es, sin duda, el más importante de los tres; ganar te cambia la energía y el factor anímico por completo»


















































