La entidad grana mantendrá precios similares al curso pasado para premiar la fidelidad de una afición que sueña con el ascenso en una nueva era institucional y deportiva
El Real Murcia ya calienta motores de cara a la próxima temporada en Primera RFEF, y lo hace con una premisa clara: premiar la fidelidad incondicional de su gente. La entidad grana tiene como objetivo repetir el éxito de sus últimas campañas de abonados y, según se contempla, no se espera una variación significativa en los precios respecto al curso pasado. Un guiño directo al bolsillo del aficionado para mantener viva la llama de la Nueva Condomina.
Y es que las cifras hablan por sí solas. Desde que el club compite en la categoría de bronce del fútbol español, la masa social no ha hecho más que multiplicarse de forma espectacular. Se ha pasado de los cerca de 11.000 fieles en la campaña 22-23 a rozar los 19.000 abonados el curso pasado. Una auténtica locura colectiva que se tradujo en una asistencia media superior a las 13.000 personas por partido. Todo esto, cabe recordar, en un año sumamente aciago en lo deportivo, donde el equipo llegó a rozar el descenso de categoría y vio pasar hasta a tres entrenadores por su banquillo. Si la afición respondió en el barro, la directiva sabe que ahora no puede fallarles.
Renovación en los despachos y en el césped
Este nuevo asalto al fútbol profesional llega con un lavado de cara integral que invita al optimismo. En el plano institucional, Felipe Moreno ha movido ficha delegando el peso de la presidencia en un emblema de la casa como Pedro León, mientras que la parcela ejecutiva queda en manos de Manuel Sánchez Breis, un viejo conocido con experiencia más que contrastada a la hora de moverse en el exigente mercado de fichajes.
Bajo la batuta del nuevo técnico, Sergi Guilló, el proyecto ya ha empezado a rodar y cuenta con tres caras nuevas confirmadas para apuntalar la columna vertebral del equipo. Dani Jiménez, experiencia y seguridad bajo los palos, Víctor Olmedo, recorrido y solidez para el lateral derecho y Joan Rojas, contundencia y perfil zurdo para el centro de la zaga.
Con estos cimientos, una directiva de plenas garantías y una política de precios continuista, el Real Murcia activa el modo ilusión. Hay motivos de sobra para volver a hacer creer a la marea grana, con el firme objetivo de igualar, o quién sabe si superar, el récord de socios.


















































