El club grana revoluciona las redes con la presentación de su segunda y tercera equipación, rindiendo homenaje al Enrique Roca y al folclore murciano a la espera del diseño definitivo de la primera camiseta
El Real Murcia CF ha decidido que esta temporada se juegue con el corazón en la tierra y la mirada en su historia. A falta de desvelarse el secreto mejor guardado —la primera equipación, donde el sagrado color grana seguirá siendo el rey indiscutible—, la entidad ya ha puesto las cartas sobre la mesa con sus otros dos diseños, desatando el aplauso de una afición que se siente plenamente identificada con los guiños culturales de las prendas.
Un homenaje al templo del murcianismo
La pirotecnia de presentaciones comenzó esta semana con la puesta de largo de la tercera equipación. Con una elegante combinación de negro y gris, rota por vibrantes toques rojos en el cuello y las mangas, la camiseta es un tributo directo a las dos décadas de vida del feudo pimentonero. En la parte posterior del cuello luce la silueta grabada del Estadio Nueva Condomina, hoy Enrique Roca, conmemorando esos 20 años de emociones, ascensos, lágrimas y fidelidad incondicional en los que el estadio se ha convertido en el verdadero hogar del murcianismo.
Esencia huertana y aroma a Parranda
Si la tercera equipación apelaba a la nostalgia del cemento y el césped, la segunda indumentaria, presentada en la tarde de ayer, bucea directamente en las raíces folclóricas de la Región. A primera vista, mantiene una línea continuista con el exitoso modelo blanco de la campaña pasada, pero los detalles marcan una diferencia abismal. La parte superior del pecho se enriquece con una trama floral texturizada que simula los bordados de un chaleco huertano, transformando la armadura de juego en un traje regional adaptado al siglo XXI. El tributo no se queda ahí: la parte inferior se remata con el lema «Tradición e Historia», mientras que en una de las mangas se rinde honores a la Huerta del Segura, origen e inspiración de La Parranda, el indiscutible Canto a Murcia.
Con esta declaración de amor a su tierra, el Real Murcia no solo viste a sus futbolistas; viste a toda una Región que late al ritmo de su huerta y de su estadio, esperando ya el broche de oro que supondrá la presentación de la clásica elástica grana.


















































