José Ángel Carrillo tuvo que abandonar el terreno de juego a los 10 minutos por un pinchazo en el isquio
Volvió el fútbol al centenario estadio de La Condomina, quizá de forma prematura por la calidad que presentaba el césped, para recibir el primer amistoso en casa del UCAM Murcia CF. El rival a batir, el Hércules de Alicante de Primera Federación.
Antes del primer parón de hidratación ambos equipos tuvieron ocasiones para adelantarse en el marcador. No se había superado la barrera de los 10 minutos cuando el carrilero universitario Álex Fernández se adentraba en el área por la izquierda y conseguía probar al meta Carlos Abad. El pie derecho del herculano desbarató el primer intento.
Poco después sucedía la más clara de los visitantes en la primera parte. En el área contraria, Fran Sol mandaba el esférico directo al larguero ante la mirada de un Álex Lázaro que poco pudo hacer. El rechace favoreció a los alicantinos, pero Manu Rico no consiguió conectar bien la bola y la ocasión quedó solo en eso. Con una réplica inmediata, Aitor Puñal volvía a poner a prueba a Abad, pero el portero hacía lo propio y blocaba abajo sin problemas. Al poco, y jugándose el penalti, Mirapeix resarció con una gran segada una situación que él mismo había provocado con una pérdida en campo propio. A partir de ahí, con el parón de hidratación, la primera parte iba a ralentizar el ritmo de ocasiones y, durante un breve periodo, solo la lluvia animaría el encuentro. Justo antes del descanso, eso sí, llegaría el primer tanto. Casi sin esperarlo, Dani Aquino lanzó a portería desde fuera del área, tocando en un defensa durante el trayecto y alejando el balón del alcance de Carlos Abad. 1-0. Con la mínima en el marcador sendos conjuntos encararon el túnel de vestuarios.
La mala noticia de la tarde: Carrillo lesionado
El arranque de la segunda mitad lo protagonizó el ex murcianista y nuevo delantero azuldorado José Ángel Carrillo. Y no lo hizo con una gran jugada, fue con una imagen extremadamente curiosa y para nada positiva acorde a las intenciones del conjunto murciano. El jugador había saltado al terreno de juego con visibles vendajes fisioterapéuticos sobre ambos isquiotibiales. Ni diez minutos estuvo sobre el césped cuando, en un intento de carrera, fue el propio futbolista el que se vio obligado a frenar el esprint. Sin llegar a tocar el suelo, cabizbajo y aparentemente dolido, el punta marchó camino de vestuarios sin interrupción alguna, ante la preocupada mirada del resto de sus compañeros y Checa, que solo pudo darle ánimos.
Ya pasada la media parte, Guti bajó el balón con un buen control dentro del área y en pocos toques generó el hueco suficiente para mandar un chut a la escuadra local. El meta, pese a tocarla, no pudo impedir el golazo. 1-1.
A falta de 10 minutos para el pitido final, UCAM volvería a intentarlo. Antes protestaría todo el equipo al unísono un posible penalti por mano. Tras un control de cabeza de Xente, el balón impactó en el codo de un defensor alicantino. El colegiado valoró la postura del jugador como legal y las protestas quedaron en el limbo. Apenas un minuto después, Soto consiguió conectar un buen remate raso, obligando a intervenir con gran esfuerzo a Carlos Abad para desarticular el que era el segundo gol murciano.
Con alguna que otra ocasión sin mucho peligro, el árbitro hizo sonar su silbato y el partido acabó en tablas. Un empate que deja buenas sensaciones de un conjunto universitario que peleó de tú a tú ante un rival de superior categoría. El siguiente test en La Condomina será el próximo sábado ante el Orihuela CF. El conjunto oriolano pinta a ser uno de los grandes rivales a batir esta temporada. Javi Ramírez y Urcelay, recién egresados del equipo católico, podrán reencontrarse con algunos de sus compañeros en la pasada campaña. Antes de eso, el miércoles 5 de agosto los universitarios reciben en El Mayayo al Mazarrón FC de la Tercera Federación murciana.


















































