La entidad grana ha presentado este miércoles su oposición formal a la solicitud de concurso necesario de acreedores impulsada por el Málaga C.F.
La directiva murcianista ha reaccionado de forma fulminante, en menos de 24 horas, alegando que la petición del club andaluz carece de base legal y constituye un ejercicio de «mala fe procesal y abuso de derecho». Según el escrito remitido al juzgado, el Real Murcia sostiene que no se dan las condiciones de insolvencia técnica requeridas y ha solicitado que se condene al Málaga al pago de las costas judiciales por su actitud temeraria en este proceso.
De forma paralela a esta batalla legal, el Consejo de Administración murcianista ha aprobado las líneas maestras de su nuevo Plan de Reestructuración. Este documento estratégico plantea diversas alternativas para el pago del 100% de la deuda privada que arrastra la institución, buscando equiparar las condiciones de abono a los acuerdos ya alcanzados con la Liga de Fútbol Profesional. Para liderar técnicamente esta etapa, el club ha designado al abogado y economista Pedro Martín Molina como nuevo experto en reestructuración ante las instancias judiciales correspondientes.
Finalmente, la directiva del club grana ha querido enviar un mensaje de tranquilidad y compromiso a sus abonados, patrocinadores y colaboradores. El club subraya que todas estas medidas, tanto la defensa jurídica frente al Málaga como la nueva hoja de ruta económica, tienen como objetivo único garantizar la viabilidad de la entidad en condiciones óptimas. Con este movimiento, el equipo del Enrique Roca busca cerrar el capítulo de inestabilidad financiera y centrar sus esfuerzos en la gestión profesional y deportiva del club.


















































