El Águilas FC ha tomado una decisión con Jesús Carrillo. Según ha podido saber Murciaeconomía en exclusiva, el futbolista de Alcantarilla formará parte de la plantilla blanquiazul para la temporada 2026/27 en Primera Federación, después de completar una pretemporada en la que su evolución física y futbolística ha terminado convenciendo definitivamente al cuerpo técnico.
El club todavía no ha anunciado oficialmente su incorporación, pero la apuesta deportiva está decidida y Carrillo ocupará una de las fichas sénior del conjunto dirigido por Adrián Hernández.
Se cierra así una historia que comenzó mucho antes de este verano y que difícilmente puede entenderse como un fichaje convencional. El Águilas no incorpora simplemente a un futbolista. Incorpora a un jugador al que ha acompañado durante meses en uno de los momentos más complicados de su carrera.
Murciaeconomía ya adelantó el pasado 21 de agosto que Carrillo estaba muy cerca de ganarse un sitio definitivo en la plantilla. Su continuidad ha terminado por concretarse después de unas últimas semanas en las que ha seguido dando pasos adelante.
Una ficha que dependía de la planificación
La operación también estaba directamente relacionada con la distribución de las fichas de la plantilla. La incorporación de Alberto Collado, futbolista de 21 años que ocupa plaza sub-23, permitió al Águilas mantener disponible una ficha sénior para Carrillo. Un movimiento importante dentro de la planificación diseñada por Pedro Reverte para completar el equipo antes del estreno liguero.
A sus 27 años, Carrillo no podía ser inscrito como sub-23, por lo que su continuidad necesitaba obligatoriamente una de esas plazas. El Águilas ha decidido utilizarla con él.
De estar lejos de su mejor nivel a ganarse el sitio
Carrillo comenzó la pretemporada en una situación física muy diferente a la del resto de sus compañeros. Después de un periodo larguísimo marcado por lesiones, rehabilitación y falta de competición, el jugador necesitaba mucho más que unas semanas para recuperar su verdadera versión.
Llegó lejos de su peso competitivo y con una evidente falta de ritmo, pero tanto Adrián Hernández como el propio club eran plenamente conscientes de ello. Nunca se planteó su presencia durante el verano como una prueba convencional en la que tuviese que convencer desde el primer entrenamiento. El objetivo era comprobar su evolución. Y esa evolución ha sido evidente.
Semana tras semana, Carrillo ha ido perdiendo peso, acumulando carga de trabajo y recuperando sensaciones con el balón. Todavía se encuentra lejos de su mejor versión física, pero su capacidad futbolística ha aparecido incluso en esas circunstancias.
La previsión es que el mediapunta continúe progresando durante los próximos meses y pueda aproximarse a su verdadero nivel entre octubre y noviembre.
Dos lesiones graves y una espalda que frenaron su carrera
El camino hasta aquí no ha sido sencillo. Carrillo ha sufrido durante los últimos años dos lesiones importantes y diferentes problemas físicos en la espalda que terminaron cortando la trayectoria de un futbolista que siempre había destacado por unas condiciones técnicas poco habituales.
El golpe más reciente llegó en enero de 2025.
Después de pasar varios meses entrenando con el Yeclano Deportivo, Adrián Hernández decidió incorporarlo a la plantilla del conjunto azulgrana. Carrillo encontró rápidamente un sitio y fue titular frente a la AD Ceuta en Primera Federación.Aquella oportunidad terminó de la peor manera.
En el tramo final del encuentro sufrió una acción que posteriormente confirmó una rotura completa del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. La temporada había terminado prácticamente en el mismo momento en el que volvía a sentirse futbolista.
El Águilas le abrió las puertas
Después de meses de recuperación apareció el Águilas. Carrillo se incorporó al entorno del filial blanquiazul en febrero de 2026 con el objetivo de continuar su recuperación y comenzar a recuperar progresivamente dinámica competitiva. Pero apareció un nuevo problema.
Una tendinitis retrasó otra vez su regreso y obligó al futbolista a continuar trabajando al margen de la competición. Desde entonces ha desarrollado un largo proceso de acondicionamiento y readaptación física hasta poder iniciar esta pretemporada junto al primer equipo. El Águilas decidió tener paciencia. Y ahora esa paciencia se transforma en una ficha para Primera Federación.
La confianza absoluta de Adrián Hernández
Existe además un elemento fundamental para entender esta apuesta: la confianza de Adrián Hernández en Jesús Carrillo. El técnico conoce perfectamente al futbolista y nunca ha escondido la consideración que tiene sobre sus cualidades.
Hernández ha llegado a situarlo futbolísticamente entre los mejores jugadores que ha dirigido durante su carrera. Una valoración especialmente significativa teniendo en cuenta que buena parte de lo que Carrillo ha mostrado durante este verano lo ha hecho todavía lejos de su condición física óptima.
Su calidad con el balón, la capacidad para jugar entre líneas, la visión en los últimos metros y su facilidad para generar acciones diferentes convierten al mediapunta en una apuesta de características distintas a las del resto de incorporaciones. Ahora el desafío será recuperar continuidad.
El premio no es el final del camino
Conseguir la ficha no significa que el proceso haya terminado. Carrillo todavía necesitará tiempo. Después de tanto tiempo prácticamente alejado de la competición, el objetivo del Águilas es seguir aumentando progresivamente sus cargas y evitar cualquier precipitación que pueda poner en riesgo todo el trabajo realizado durante los últimos meses.
El futbolista tendrá que continuar perdiendo peso, acumulando minutos y recuperando la velocidad competitiva necesaria para una categoría tan exigente como Primera Federación. Pero ya no lo hará como un jugador que busca convencer al Águilas. Lo hará como miembro de su plantilla.
A falta únicamente del anuncio oficial por parte del club, Jesús Carrillo será jugador del Águilas FC durante la temporada 2026/27.
Una apuesta diferente. Una apuesta que contiene una importante dosis de riesgo, pero también una recompensa potencial enorme si el futbolista consigue volver a acercarse al nivel que alguna vez mostró. Después de lesiones, rehabilitación y meses de incertidumbre, Carrillo vuelve a tener una oportunidad y será en el Rubial.



















































