El Real Murcia culmina su fase de preparación estival dejando sensaciones inmejorables de cara al inicio oficial de la competición. Con un balance de tan solo una derrota en ocho partidos disputados y con el billete asegurado para la fase nacional de la Copa RFEF, el bloque grana llega con la moral por las nubes para afrontar este próximo sábado su debut en la temporada 2026/2027 en un escenario de exigencia: el estadio Rico Pérez frente al Hércules CF.
La principal incógnita para el técnico Sergi Guilló reside en el centro del campo. El cuerpo técnico mantendrá hasta el último momento la duda de Sergio Moyita y Chema Núñez, aquejados de molestias físicas, aunque en el seno del club existe optimismo para recuperar al menos a una de estas dos piezas fundamentales en la medular.
En la parcela ofensiva, la tranquilidad es absoluta. Guilló dispondrá de todo su arsenal de atacantes puros: el olfato de Juanto Ortuño y Álvaro Giménez estará respaldado por la presencia de David Flakus, quien ya acumula rodaje tras disfrutar de minutos en los dos últimos compromisos estivales. Con el resto de la plantilla en óptimas condiciones físicas y con la confianza en niveles máximos, el cuadro pimentonero arranca una campaña ilusionante donde buscará trasladar al campeonato de liga el buen juego desplegado durante este verano.



















































