El conjunto grana regresa a la dinámica competitiva tras una semana sin partidos y afronta siete días clave con el choque de Copa Federación ante el Navalcarnero y el choque liguero frente al Gimnàstic de Tarragona
Tras una semana completa sin disputar compromisos oficiales, el Real Murcia vuelve a la rutina competitiva y lo hace por todo lo alto. El cuadro grana afronta siete días de máxima exigencia con una doble cita en el calendario: el sueño de certificar el pase a la Copa del Rey a través de la Copa Federación y una exigente jornada liguera en feudo propio.
Rumor de copas con billete en juego
El plan de trabajo del equipo arrancó este lunes y continuará el martes con sesiones de entrenamiento repartidas entre el Estadio Enrique Roca de Murcia y las instalaciones de Pinatar Arena. El objetivo inmediato está fijado en la noche del miércoles 30 de septiembre, cuando la expedición murcianista se desplace al Estadio Municipal Mariano González para medirse al CDA Navalcarnero a las 20:00 horas. Una cita crucial en los cuartos de final de la Copa Federación, donde no solo está en juego el pase a semifinales, sino también el preciado billete para disputar la próxima edición de la Copa del Rey.
Examen de nivel en liga el domingo
Tras el choque copero, la plantilla disfrutará de jornada de descanso el jueves antes de retomar el trabajo el viernes y el sábado en el complejo de Pinatar Arena para ultimar los detalles tácticos.
El broche a la semana llegará el domingo 4 de octubre a las 12:00 horas. El Real Murcia volverá a pisar el césped del Estadio Enrique Roca para medirse al Gimnàstic de Tarragona en el choque correspondiente a la sexta jornada de Primera Federación. Una cita de altura ante su afición donde buscarán hacer valer el factor campo y afianzar las buenas sensaciones en la tabla hasta el momento con 9 puntos de 12 posibles.



















































