El entrenador yeclano rompe una racha de casi tres décadas sin semifinales y coloca a los ‘dragones’ en la élite del continente junto a Japón, Corea y Uzbekistán
En el universo del fútbol internacional, las gestas inolvidables suelen forjarse a miles de kilómetros del hogar, allí donde la pasión por la pelota trasciende fronteras e idiomas. El entrenador yeclano Antonio Puche se encuentra a las puertas de firmar una de las páginas más gloriosas del balompié asiático. Al frente de la selección de China, el preparador murciano ha obrado un hito que el gigante asiático llevaba casi tres décadas esperando: colocar a su equipo en la pugna directa por las medallas en la antesala de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El escenario no podría ser más imponente. Los Juegos Asiáticos de Aichi-Nagoya (Japón), considerados unánimemente como la auténtica ‘Olimpiada de Asia’, han presenciado la eclosión de un bloque competitivo, disciplinado y hambriento bajo la batuta del estratega de Yecla. Hacía exactamente 28 años que China no lograba acceder a unas semifinales en esta magna cita continental, una sequía histórica que Puche ha roto de un plumazo imponiendo la solidez del trabajo colectivo.
En declaraciones exclusivas concedidas a MurciaEconomía, el propio Antonio Puche no ocultó la emoción por la dimensión de lo conseguido: «Estar entre las cuatro mejores selecciones de Asia tras casi tres décadas de sequía es la recompensa al trabajo silencioso y a la fe de un grupo extraordinario. Sabíamos de la exigencia del torneo, pero este equipo ha demostrado una madurez competitiva impropia de su edad».
Un Top 4 continental y la batalla por la gloria
La travesía del conjunto chino en tierras niponas ha certificado su salto de nivel al colarse merecidamente en un selecto Top 4 de potencias junto a potentes escuadras como la anfitriona Japón, Corea del Sur y Uzbekistán. Con el billete a la lucha por los metales garantizado, la exigencia máxima aguarda en unos cruces de semifinales de infarto: China medirá sus fuerzas ante la todopoderosa Corea del Sur, mientras que en el otro lado del cuadro se citarán Japón y Uzbekistán.
Independientemente del desenlace en el choque de semifinales, la gesta de Antonio Puche ya ha devuelto el orgullo futbolístico a una nación entera, situando de nuevo a los ‘dragones’ en la élite del continente. Con la mirada fija en el podio y la aspiración olímpica en el horizonte, el técnico yeclano sigue demostrando que la pizarra murciana no entiende de límites geográficos cuando se trata de hacer historia sobre el césped.



















































