Los de Sito Alonso acuden al Movistar Arena para medirse a un líder invicto (6-0) castigado por ausencias importantes, pero con un arsenal ofensivo intacto
El UCAM Murcia se enfrenta a uno de los retos más imponentes de la temporada con una asignatura pendiente histórica en el horizonte. El conjunto universitario rinde visita al Real Madrid con el objetivo de romper una estadística implacable: jamás ha logrado ganar a domicilio frente al equipo blanco en toda su trayectoria en la ACB, hasta en 32 oportunidades distintas. Una espina clavada a la que el propio Sito Alonso puso voz en la rueda de prensa previa al choque, reconociendo sin rodeos que años anteriores faltó «esa determinación final para ganar allí».
La expedición murciana desembarca en la capital, en un momento óptimo tras lograr su récord histórico de antación en la victoria contra Lleida del pásado sábado (125-98), y con los 15 jugadores disponibles, lo que obligará al técnico a realizar tres descartes técnicos para perfilar la convocatoria definitiva. Sin embargo, enfrente espera el Madrid de Pedro Martínez, un líder sólido e inquebrantable que marcha invicto con un inmaculado 6-0 en la Liga Endesa a pesar de los contratiempos en su rotación.
El cuadro madridista llega mermado en la pintura por las ausencias de Gabriel Deck y Mikael Jantunen, sumadas a la baja exterior de Théo Maledon, su segundo máximo anotador, y la incógnita hasta última hora de Facundo Campazzo. Pese al parte médico, la batería defensiva y ofensiva asusta de igual manera: Timothé Luwawu-Cabarrot llega en racha como máximo anotador del campeonato (promediando más de 21 puntos por encuentro), secundado por el talento de Nick Smith Jr., Andrés Feliz, Max Shulga, Gabriele Procida, Alberto Abalde y la veteranía de Sergio Llull. Además, el juego interior blanco mantiene un poderío descomunal gracias a la intimidación de Walter Tavares, Jaime Pradilla, Chuma Okeke, Damian Jones y Olivier Sarr, argumentos más que suficientes para sostener su fortaleza como locales, tal y como demostraron en su última cita de Euroliga ante Panathinaikos, donde cayeron derrotados tras forzar la prórroga.
El UCAM apurará sus opciones desde la intensidad defensiva, buscando que la determinación que exigía su entrenador sea, al fin, la llave para conquistar por primera vez el feudo madridista.


















































