Las sensaciones en pista son cada vez más optimistas. Carlos Alcaraz ha completado en el Club de Campo de Murcia (El Palmar) una de las sesiones de entrenamiento más exigentes y completas hasta la fecha en su proceso de recuperación. Durante toda la semana, el tenista de El Palmar ha compartido pista e intensidad con el danés Holger Rune, quien ha fijado su centro de operaciones en la capital del Segura durante estos días clave antes de volver a las pistas.
El nivel exibido en los últimos entrenamientos confirman que los plazos de recuperación avanzan según lo previsto. Todo apunta a que el murciano llegará a tiempo para disputar el US Open, el último Grand Slam de la temporada, cuyo cuadro principal echa a andar el próximo domingo 30 de agosto.
Sin embargo, en el equipo del murciano impera la cautela. Pese al notable ritmo alcanzado durante la semana, aún no existe una confirmación oficial por parte de sus servicios médicos. La próxima semana se antoja crucial para la toma de decisiones: Alcaraz y su equipo técnico deberán viajar a Nueva York con varios días de antelación para adaptarse a la pista y al huso horario, por lo que el dictamen definitivo sobre su participación en Flushing Meadows se anunciará en cuestión de días.



















































