Tras sobreponerse a un alarmante inicio, el conjunto universitario cuajó una exhibición coral liderada por Forrest, Radebaugh y De la Torre para sumar su segundo triunfo europeo consecutivo
El UCAM demostró en Alemania que los grandes equipos no solo se miden por cómo ganan, sino por cómo saben sufrir y reinventarse. En su visita al Bamberg alemán, los pupilos universitarios firmaron una contundente victoria (67-86) que los catapulta al liderato del grupo, empatados con el Peristeri (2-0) en un pulso que tendrá su próxima estación el 27 de octubre en el Palacio de los Deportes.
Sin embargo, el guion inicial estuvo lejos de ser plácido. Los primeros cinco minutos de encuentro fueron una pesadilla para los murcianos, que se vieron arrollados por un parcial de salida de 14-2. La falta de fluidez en ataque y los errores defensivos obligaron a mover piezas con urgencia.
La reacción no tardó en gestarse desde la pizarra y el banquillo. Con la entrada de nuevas rotaciones, el UCAM Murcia elevó el listón defensivo hasta límites sofocantes para los locales. El acierto exterior comenzó a carburar, permitiendo a los murcianos voltear la contienda de forma silenciosa pero efectiva para marchar a los vestuarios con una mínima ventaja al descanso (32-34).
Tras el intermedio, el partido rompió su equilibrio gracias al festival ofensivo de Mike Forrest. El exterior estadounidense firmó una actuación estelar con 25 puntos, bien secundado por los 14 tantos de un incisivo Radebaugh. Entre ambos dinamitaron la defensa alemana, abriendo una brecha de dobles dígitos que empezó a sentenciar el choque. En la pintura, la intimidación de Jean-Marc Pansa se tornó insalvable para el Bamberg, cerrando su dominio bajo los tableros con capturas de mérito hasta firmar 12 rebotes.
El técnico, Sito Alonso, repartió minutos con inteligencia, dando aire a una rotación donde destacaron las aportaciones de Falk y, muy especialmente, de Rubén López De la Torre. Este último aprovechó su oportunidad con creces, firmando 10 puntos y 6 rebotes (3 de ellos ofensivos) para sostener al equipo en los momentos clave. Ambos sustituyeron con creces la baja de Nakic y Raieste, que fueron descartados por decisión técnica.
El encuentro también dejó notas positivas en el capítulo de recuperaciones. Souley Boum fue de menos a más hasta sumar 9 puntos de calidad, mientras que Kaiser Gates dispuso de menos de cinco minutos, evidenciando aún que necesita rodaje para alcanzar el nivel óptimo que se espera de él. Con este golpe de autoridad, el UCAM CB reafirma su ambición continental antes de enfocar su mirada en el próximo duelo ante Valencia Basket (Domingo, 17.00h).



















































