Lejos de mostrar dudas por la derrota en la primera jornada, el preparador madrileño quiso disipar cualquier fantasma sobre el estado anímico del vestuario: «Tú tienes que verme a mí solo, si piensas que voy a estar desanimado por perder un partido, es que no me conoces… No nos desanimamos por perder, podemos caer en el enfado por la manera, pero el desánimo no existe». Alonso prefiere canalizar esa rabia interna hacia el trabajo semanal, recordando el hito histórico del curso pasado —con aquellas inolvidables 25 victorias— para dejar claro que el techo de este equipo aún está por escribir.
Identidad innegociable y defensa como prioridad
Cuestionado por los 45 triples intentados en el estreno ante el Girona, Sito Alonso fue tajante al defender el acierto y la libertad de sus jugadores: «No podemos ser ventajistas con las cosas que se meten o no. Yo llevo defendiendo esto desde 2008… Si el otro día tiramos 45 y encontramos posiciones liberadas, no podemos renunciar; si es posible, contra el Barcelona nos tenemos que ir a 50». Para el técnico, el verdadero debe del equipo en el primer partido no estuvo en el porcentaje de acierto, sino en la consistencia defensiva: «A mí me duele que nos metan canastas fáciles; hay que hacer más cosas para no depender de la suerte y del acierto, y eso pasa por ser un equipo mucho más sólido atrás».
Un Barça radicalmente diferente y elogios a Boum
Sobre el rival de este domingo, el entrenador universitario advirtió que el conjunto azulgrana no guarda relación con el de temporadas anteriores: «Tienen un nivel altísimo, un ritmo y una polivalencia tremenda, con jugadores capaces de correr, tirar y generar superioridades desde el uno contra uno». Pese al potencial culé, Murcia confía en sus propias armas y en la energía contagiosa de sus nuevos fichajes, entre ellos un Souley Boum que ha enamorado al técnico desde el primer día: «Es una persona que me transmite una energía positiva impresionante, no tiene ninguna duda y eso en un club como el nuestro es fundamental».
Por último, el preparador madrileño valoró la evolución general del baloncesto profesional hacia anotaciones más altas, considerándolo un dato anecdótico y divertido para el espectador, aunque insistió en que la victoria siempre se cimenta en la competitividad. Con el respaldo incondicional del Palacio de Deportes —un factor diferencial que los nuevos fichajes ya están ansiosos por experimentar—, el UCAM Murcia afronta su primer examen como local con la ambición intacta y la lección bien aprendida.

















































