El Club Koryo, instalado en Torre Pacheco, sigue consolidándose como uno de los grandes motores deportivos de la Región de Murcia. Con más de 40 años de historia ligados al taekwondo y una reciente, pero arrolladora, incursión en deportes como el boxeo, natación y triatlón, el club demuestra que su fórmula secreta va mucho más allá del talento: trabajo, constancia y una filosofía de gran familia.
Las entrenadoras Blanca San Cirilo (Taekwondo) y Lucía Castañón (Triatlón) desgranaron las claves de un proyecto que no entiende de límites ni barreras.
Taekwondo: Superación sin barreras
Blanca, entrenadora en la disciplina de Taekwondo, tiene claro el secreto para mantener el altísimo nivel competitivo de sus atletas, repartidos entre el club, centros de alto rendimiento y la Blume de Madrid: la planificación minuciosa y el calor humano.
Deporte inclusivo como norma. Para ella, el parataekwondo es un pilar fundamental. Deportistas como Rachid, recién llegado del Open de Las Vegas y preparándose para citas en Turquía y Manchester, demuestran el nivel del club. «Me han enseñado que una discapacidad no tiene por qué ser un problema. Son deportistas más, entrenan igual y para nosotros son todos iguales», afirma con rotundidad.
Sin techo competitivo. El club no se pone límites. La motivación principal es que los atletas den su 100% y disfruten del proceso, acompañados siempre por un equipo técnico que se vacía en cada entrenamiento.
Triatlón: Un ascenso meteórico basado en el equipo
Con solo cinco años de vida, la sección de Triatlón dirigida por Lucía Castañón ha logrado lo impensable: convertirse en un referente nacional. Recientemente coronados Campeones de España por equipos en paratriatlón, la clave reside en convertir un deporte aparentemente individual en una fuerza colectiva.
Éxito internacional y logística. Con dos paratriatletas en el codiciado Top 20 mundial, el club hace frente a los enormes desafíos económicos y de planificación que suponen los viajes internacionales (Chile, Canadá, Turquía), adaptando los entrenamientos a climas y condiciones dispares.
La cantera es el futuro. El club brilla en categorías juveniles, pero Lucía enfatiza la importancia de las bases. Formar a niños desde edades muy tempranas es el alma del proyecto. Aunque la competitividad real empieza a aflorar en la categoría alevín, en los más pequeños el objetivo es puro: la diversión.
Un objetivo claro. La meta del equipo de triatlón es ambiciosa pero realista: consolidarse como el gran referente del paratriatlón en España y, a continuación, conquistar Europa.




















































